26 oct. 2010

Octubre: de temblores, procesión y turrones, sí señor!

Quizá por aquello de que “no hace al monje”, de niña, nunca me pusieron hábito morado, pero vaya que lo deseaba aunque por pura monería, lo confieso. Todas mis amigas en el colegio o llevaban el hábito morado con sus botas (bien fashion ellas) o con sus mejores zapatos de calle. Las más paganas, misias o descuidadas apenas y usábamos el detente colgado del pecho. Yo hubiera dado lo que sea con tal de no llevar uniforme. Ya les he contado que mamá Peluche era modista. Cosía y creaba bellísimo. Una Coco Chanel del Cercado de Lima, qué te crees, pero, por esas cosas de la vida que a todos nos llevan a pensar que “en casa del herrero, cuchillo de palo”, la doña nunca me hizo mi hábito morado y eso que siendo la hija de Jesús y todo, ella; habiéndome llevado por más de cuatro años a trancas y barrancas al catecismo; llenándome de estampas la casa y de cuanta imagen de santos se le cruzaba por el camino, tanto que su colección de tarjetas de defunción con imágenes del señor (mi abuelo, Jesucristo) y de los santos (¿mis tíos tal vez?), hubiera sido más grande que mi colección de tarjetas de Navidad, si no se las hubiéramos ido botando de a pocos. Dime Tú, qué cosa más tétrica.
La primera vez que me llevaron a la Procesión del Señor de los Milagros, recuerdo que tenía como unos 6 años. Entre la mar de gente que se congregaba por esta devoción, a mi lado derecho, un mendigo cantaba una canción y carretillas de vendedores de Turrón de Doña Pepa se abrían paso a su lado, mientras que mi madre me tenía cogida de la mano y así tratábamos de llegar lo más cerca posible hasta el anda, cosa que nunca logramos. Yo había querido ir por el mismo motivo por el cual iba siempre a misa con ella: para salir a pasear, pero no sabía en realidad qué cosa significaba todo eso, lo único que quería era que me compre un pedazo de turrón, lo confieso, ese fue mi objetivo tan pronto como llegué. De pronto, sucedió algo que nunca en la vida había experimentado: un temblor. Dicen las personas, que octubre es mes de temblores, pero Yo no lo sabía y seguramente de haberlo sabido me quedaba en casa jugando con mis chanchitos de tierra (habían muchos en el jardín, eran un encanto), es más, hasta ese momento, como decía , nunca me había tocado saber qué cosa era un temblor y cuando me tocó, ósea en plena procesión, tuve la mala suerte de estar con la señora Peluche que se reza algo así como: “Santodiossantofuertesantoinmortaltenmisericordiadenosotrosydelmundoentero”…de paporreta, sin puntos, sin comas, sin pausas. El trauma lo tengo hasta hoy y no se me cura ni con pasada de huevo o de cuy. A Ella (y sus reacciones) le agarré más miedo, en verdad, especialmente porque solamente entendí lo que decía hasta que cumplí los 30 y alguien tuvo a bien obsequiarme una estampa con esta oración, que no, no, no es de los temblores, pero mi madre la usa cada que hay uno. Pero no toda la culpa es de ella, para ser justa debo decir que la gente, como siempre ocurre en estos casos, se desesperó y empezó a correr hacia cualquier parte. Una señora, en típica reacción a lo Jackie Kennedy cuando mataron a John, saltó encima de una carretilla de turrones y nadie la bajó, hasta que pasó la tembladera. Desde entonces, Yo con la procesión, debut y despedida. Confieso que es por purito maricona que no voy, pero también porque alguna vez quise vencer ese miedo y ya bien grandota y en la universidad, quedé con algunos amigos en darle el alcance al Cristo Morado por la avenida Alfonso Ugarte y lo único que alcancé a ver fue a Dino, Pedro, Vilma , Betty, Pablo, Pebbles y Bam-bám, con todo y tronco móvil listos para tomarse foto contigo , entre los cientos de vendedores de choncholí, pancita, anticucho, truchas, choclo con queso, globos, viseras, cuadros, detentes, mazamorra, arroz con leche, velas, panties (juát?) y vaya una a saber qué más, que me impedían el paso hasta mi objetivo, que a lo lejos (bieeeeen lejos) alcancé a ver…algo moradito, no más. ¿Qué quieres que te diga? A mí también me extrañan estas cosas en donde se mezclan la fe y el sentido comercial. 
El único vestido para la ocasión era Dino

Esta devoción (al Señor, no al comercio : D ) se inició hace más de cuatrocientos años con la pintura que de Jesús crucificado, hiciera un esclavo de casta angoleña en Pachacamilla. Cuenta la historia que el 13 de noviembre de 1655, en Lima hubo un terremoto que derrumbó todo, excepto el muro de adobe en donde fue pintado. La suma de sus creyentes fue aumentando conforme pasaba el tiempo y la gente reportaba los milagros concedidos: curaciones a desahuciados, problemas resueltos, trabajos obtenidos, etc. Un nuevo terremoto, en octubre del 1746, en Lima y el consecuente maremoto que destruyó el Callao, hizo que este mes pasara a ser conocido como mes de temblores y a partir de esa fecha hasta hoy, es en octubre que inicia su recorrido la procesión religiosa más grande del mundo. Puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que la Hermandad del Señor de los Milagros es una de las instituciones de feligreses mejor organizadas de la que he tenido razón. A lo largo del tiempo, ha contado con muchos benefactores y cada miembro también pone de la suya para mantener todo el aparato “logístico” y las muchas actividades que hacen con diferentes motivos. No es fácil entrar allí, es como una pequeña élite, tienes que cumplir con ciertas reglas para ser admitido y no es una crítica porque, cada cual a su casa deja entrar a quien quiere. Muchas amigas mías tienen familia allí y sus tíos y tías se reúnen siempre en octubre, desde donde sea que vivan, para participar como cargadores del anda (que pesa más de 900 kilos), saumadoras y cantoras en una tradición que tiene 300 años.
A pesar de que Yo no comparto el gusto por “agruparme” con fines religiosos, algo que me queda de mi época de sobredosis de catequesis, sí tengo mucha fe en Dios. Mi formación es católica y como no me hace daño, pues no la he cambiado, salvo que la sigo a mi manera. Lo que me convierte en una “mala católica” pero como ciertas etiquetas, ni me van ni me vienen, creo que a mi Dios también me quiere. Que lo merezca o no, es un asunto que solamente nos concierne a ambos, ¿verdad, Diosito? El caso es que esta procesión me impresiona mucho. La fe con que la gente llega hasta de rodillas, enfermos, con lágrimas en los ojos, con mucha gratitud es sumamente conmovedora. Ya no intento acercarme a la procesión, es más bien, esta, y lo digo con todo respeto, quien siempre me sale al encuentro. Parece que no quiere que me descarrile y cuando menos lo pienso, zás! Voy por una calle cualquiera y alguien sacó al Señor de los Milagros en procesión. No será el anda original, con sus candelabros de plata y sus ángeles circunspectos; esta lleva flores por todo adorno, moradas y blancas como el hábito de las madres nazarenas; tampoco vendrá acompañada de sus 20 cuadrillas, porque en su lugar habrá otros devotos no “agremiados”, gente sencilla, movida por la fe. Aún así, no puedo evitar ese nudo en la garganta, ese “no sé qué” en mi que me hace mirar hacia otro lado, tomar aire y disimuladamente, arreglarme el lápiz delineador en mis ojos, ese que nunca me puse, pero que de pronto, finjo tener a montones, y ¡Caray! ¡Cómo es que se corre esa vaina! ¡Qué mala calidad!
Yo nunca le pedí un milagro en octubre al señor. Me he dedicado a comer turrón de Doña Pepa. Ese exquisito dulce de harina, manteca, yemas de huevo, anís y almíbar, creación de la esclava Josefa Marmadillo en gratitud al Señor que la sanó de la parálisis, tal como lo dice la tradición. No, no pedí milagro alguno porque en verdad, el milagro de vivir me parece suficiente, me doy por bien servida, en todo caso y le doy las gracias desde el fondo de mi corazón. Más fortuna que esa, ni sacándome la Tinka o el huerfanito del Chavo.
Comparto con Uds. Esta décima de Don Nicomedes Santa Cruz, gran poeta, folklorista y compositor peruano, por quien, para decirlo en mi lenguaje, me mueroooo, es lo máximo, un imperdible si queremos hablar de los verdaderos artistas latinoamericanos, de la altura de Chabuca Granda o Agustín Lara, para que tengan una idea. Pues bien, esta décima (poesía, cantada o recitada, que consta de 10 versos) la escribió en honor al Señor de los Milagros y expresa la devoción y la tradición que lo envuelve. Creyente o no, seguro y no te será indiferente.


19 comentarios:

Raptor Plateado dijo...

siempre eh pensado que estas cosas dependen de una simple y corta palabra... FÉ... asi de sencillo, comosiempre tan reflexiba mi querida china..cudate y espero tu tan anhelado comentario enmi blog.. saludos!!

Lulux dijo...

Vaya!!!!!!!!!!! yo de niña también quería mi hábito porque me parecía mucho más bonito que el uniforme....
Nunca he asistido a una procesión porque en casa pensaban que podría perderme entre tanta gente y luego ya de grande se me hacía malo ir a pedir cosas en lugar de agradecer ( formación catequética) finalmente en mi último año en Perú mis compañeras de trabajo me invitaron a ir con ellas a la procesión pero no lo hice , ya tenía los brotes no ateos pero sí ecépticos los cuales me hacen pensar que Dios no está ni en esa procesión ni en ninguna otra, con el respeto que cada creyente merece.
A propósito , mi papá pertenece a la hermandad de San Martín y tiene un día en que participa en la cargada del Señor de los Milagros yhay que ver que contento sale con su hábito y sus insignias!

Besitos

Anónimo dijo...

Yo de niña también quise mi hábito, al parecer se nos hacía muy mono no? (aquí entre nos hasta estaba pensando hacerle uno a mi Faraoncito jeee) bueno además ese colorcito morado jeeee, aquí en México la hermandad de los señor de los milagros cada vez crece más, Yo sigo creyendo fervientemente en Dios y la Virgen, pero tengo ciertos conflictos con Mí iglesia ... bueno ese otro tema, pero al igual que tu sigo perteneciendo a ella y claro no soy participante directa pero procuro asistir al menos a la Misa, y el Manantial me acompaña gustoso previo chantaje que le comprare sus dulces peruanos que tanto gusta. Yo si he ido a la procesión del Señor de los milagros cuando estaba en Perú y como tantos recuerdos llenos de nostalgias definitivamente el de los Señor de los milagros no escapa a ello.
Eso de jugar con tus chanchitos de tierra me hizo reír (ahora) porque de niña me daban horror¡¡¡ jaaaa
El enlace muy conmovedor ... besos.

Pepik dijo...

Pues sí mi querida China Toon desde que me acuerdo para lo único que he ido a Lima una vez al año con mis padres ha sido a visitar al Señor De Los Milagros en Las Nazarenas y luego un obligado stop para comprar el suaveciiiiiiito turrón San José, sin duda la Fé es muy grande aunque los ateos aumenten..... besitos.... Pepik

Ina dijo...

Aló china; con la sinceridad mas grande del mundo y la humildad que en mi persona habita debo decirte que no se que es el hábito y a lo que entendi de procesión pues nunca he asisito a una =I esto de la religión no se me da mucho, pero la Fé es indudable no la pierdo!!
Saludos XOXO♥

China Toon dijo...

Hola Raptor! Ya me pasé a ver al feecido Paul en tu blog, jeje. Sí pues, la fe mueve montañas. Yo creo muchísimo en Dios y mi fe la pongo totalmente en él. Un beso y gracias por siempre pasarte por aquí.

China Toon dijo...

Sí, Lulux. Como bien dice una historia un hombre retó a un sabio "Si me dices dónde está Dios , te daré una moneda" y el sabio respondió "Y yo te doy dos, si me dices en dónde no está". Así que Yo también creo que Dios está en todas partes. Yo no voy a la procesión porque me abruman tanta cosa que hay alrededor.Cuadras y cuadras de vendedores, me desconcentran, la verdad y me ponen de mal humor y creo que no es el lugar. Pero bueno, eso de los comerciantes, obedece a otros factores, más allá de la fe.
Un beso, amiga, gracias por compartir tu comment aquí.

China Toon dijo...

Yessi, jeje, de anónima no tienes nada. Creo que todos deben darse cuenta que somos amigas. El gusto que me da leerte, no sabes, es enoooorme. Parece que a nosotras, de niñas, nos agarró el lado fashion con el hábito morado :P pero la verdad es que ahora detesto todo lo que sea uniformes y no me pongo hábito porque lo relaciono con la muerte ¿puedes creer? será porque a mi abuela le pusieron el hábito de la Virgen del Carmen y de ahí, al cajón.
Me paso por tu face al ratito, para dejarte mi saludo por el día de los muertos,que mis amigas bloggers mexicanas ya me contaron que se celebra bien lindo. Besitos, corazón partío (desde que te juites de Lima, snif)

China Toon dijo...

Oye, Pepik, es que tienes que hacer tu viaje interprovincial, pues, se entiende. Pero bien que te empujas tu turrón ,ya te ví, jejeje...hoy sale el señor también, no? Lo estoy escuchando por la radio, my dear.Ahora subo a darte el besito de los buenos días, cual Topo Gigio.

China Toon dijo...

Ina,querida: Ay, creo que ha sido un post muy localista, no? Pero es que me gusta que también conozcan algunas cositas de mi tierra. El hábito morado es un traje que la gente lleva por devoción al Señor de los Milagros. El morado es el color que lo representa y viene del hábito de las hermanas nazarenas, las monjitas del templo en donde está pintada la imagen, desde hace siglos. Besos, Ina y que mostro que no pierdas la fe.

Maeva dijo...

Hola China Toon!! me ha encantado tu blo, como me he reído jejeje.

Esto de lo que hablas se parece mucho a la Semana Santa, sobre todo a la de Andalucía, que es donde la gente lo vive más intensamente, hay mucha fé y tradición, es una pasada...

Y los temblores... bueno, espero que no les toque muy fuerte, que ya han estado muy tocados por Sudámerica últimamente.

besos!

Brekiaz dijo...

tngo q ir T___T

bsito
ando d volada
muack

ana dijo...

Wow Chinita! que impresionante!! que bonito todo y sobretodo me imagino la fiesta y todo lo que esta conlleva como la comida y la gente... ay yo si soy de aglomeraciones... me gusta meterme y ver esa fé que dices que tiene la gente porque yo la verdad así mucha mucha no tengo... es algo tan arraigado en la cultura! quiero conocer Perú!!!

Rocio @ Casa Haus dijo...

Qué tradición tan interesante, gracias por compartirla! Nosotros en estos días estamos con la celebración del Día de Muertos, todo un evento... son bonitos los rituales. Bellas imágenes de la procesión!

China Toon dijo...

Ay, Maeva! Mostro que me visites, me encanta! Gracias por responder mi comentario en tu blog, que me parece bien chévere y como te decía, me verás por allí, de todas maneras.
Imagino que España tiene muchas tradiciones religiosas que hemos tomado, como las procesiones, por ejemplo, es lo obvio. Alguna vez escuché que tienen la Virgen del Rocío y le hacen su fiesta. Pues, acá, la principal es la del Señor de los Milagros y se hace en otras partes del mundo porque tiene muchos devotos, peruanos y no peruanos. Un beso!

China Toon dijo...

Brekiaz, q lindo tu mnsj, me ha divrtido ñ_ñ , bsos 4U2.

China Toon dijo...

Anita, ya te extrañaba, eh? Pues, no sé si estar en esta te guste tanto.Tal vez te imaginas como una feria, pero no es exactamente eso. Pero creo que Uds. sacan en procesión a la Virgen de Guadalupe? o sólo la visitan en su templo? Mi amiga perucha que vive allá se ha vuelto muy devota de la guadalupana, devoción que me ha transmitido. No sé, siempre prefiero el lado maternal de la religión, aquel que muestra a la virgen como una madre piadosa y llena de perdón, que es al final, como me la imagino. Estuve leyendo mucho sobre el día de los muertos en México, me encantan estas festividades, especialmente porque no le dan espacio a fiestas no locales como el Halloween, que no es que sea malo, pero primero a querer lo nuestro y luego el resto, ¿No? Vente para Perú que nos vamos a divertir como si tuviéramos fecha de caducidad, jajaja. Besazos!

China Toon dijo...

Hola , Rocío. Sí, es bonita a pesar de los vendedores, contagia mucha emoción. Feliz día de muertos!!! Me encanta la tradición mexicana, tiene mucho color y Yo amo el color. ¿Cómo serán las Navidades? Uf, me moriría de felicidad con mi piñatita de posada, eso no tenemos aquí. Un besote, querida.

ana dijo...

Si me desaparecí tantito del blog pero volví! es que no quiero interrumpir lo del día de muertos con trapitos y esas cosas... oye pues aquí en México no sacan a las Vírgenes o Santos o Jesus así como en Perú o por lo menos no es tan común... A la guadalupana se le visita en la Villa... la única que conozco es la de la Virgen de Zapopan (Municipio pegado a Guadalajara) y la llevan de la catedral de Guadalajara a la Basílica de Zapopan... es el 12 de Octubre y mucha gente viene de muchos lados pero no se pone tan grande como esta... más bien se usa ir a visitarlos a las iglesias ;)