23 feb 2011

Ni lobas , ni locas : pumas, más bien

Fue el año pasado que escuché en una radio local que llegó el Sol. Y no era precisamente que al Astro Rey se le haya ocurrido asomar los rayos por nuestra ciudad capital, como correspondía a cualquier primavera (en ese entonces) que se respete.No, no. Resulta que de quien todo el mundo estaba hablando era del Sol de México, o como mi querida G le dice: mi Micky, mi papi, mi rey. Luis Miguel estuvo en Lima, Limón para dar tremendo concierto. ¿Ons tan los gritos?...sí, ya, pero lo que soy Yo, paso, lo siento. Y es que de verdad,  de verdad,  por más que lo miro y remiro, no pasa nada, ¿cómo dice que dijo?, Como que lo noté muy chancadito (acá voy, nuevamente destrozando la lengua de Cervantes) para su edad, mayorcito ¿ves?  Y eso que tampoco es muchísimo mayor que Yo, aunque quiero dejar en claro, en salvaguarda de mi vanidad y  de mi todavía lozana juventud, que SÍ ES lo suficientemente MAYOR para situarlo lejos de mis preferencias varoniles. Te diré : a mí siempre me gustaron los hombres muy mayores, nada que ver con los chiquillos pero, no sé exactamente qué pasó en los últimos tiempos, que desde que conocí a C., quien es 3 años menor que Yo, se me licuaron los gustos y veo con otros ojos  la juventud (¡divino tesoro! XP) en los hombres. Para todos hay amor. Y aquí es donde creo que en el fondo, mi espíritu es medio cougar.
El término cougar  (o puma, en español) se usa en la jerga inglesa para referirse a las mujeres que buscan una pareja más joven, digamos unos 20 o 30 años menores. Por lo tanto, o son cuarentonas o cincuentonas porque una de 35, por ejemplo, con uno de 15 ya tiene otro nombre. Pero una de 30 con uno 20 (solamente 10 añitos de diferencia), pues creo que es más una experiencia religiosa  y no un atrevimiento o un motivo para que te lleven presa. Aunque, a mi modesto entender, es preferible la diferencia de “10” cuando una está entradita en años, por lo de la madurez medio tardía de algunos ejemplares masculinos.  En fin, es cada vez más frecuente ver este tipo de uniones y que la gente las acepte de una manera natural. Sin embargo, en tiempos de las  abuelas  pues era peor que casarte con tu primo. Ahí te tenías que cargar a la sociedad entera, incluidos padre, madre, hermanos y amigos porque para tutti li mundi, el tipo solamente te quería por  tu plata, si acaso la tenías, o por tu cuerpo, si todavía lo conservabas. Aunque esto hoy  también  podría ser el móvil, hay que notar que con la liberación de la mujer, no sólo hemos obtenido (digamos, en un grado mayor o menor) los mismos derechos que los hombres, sino que además, casi los mismos prejuicios que les caen a los viejos rabo verdes, pares de las cougar.
Aunque mucho más aceptado socialmente, el viejo rabo verde carga con el estigma de “billetera mata galán” comúnmente aplicado a los chicos poco agraciados, pero que para el caso también pinta, o el ya conocido  “Viejo con joven: cuernos o tumba”. Lo cual, me parece bastante injusto ya que mujeres interesadas en el “verde esperanza (de enviudar)” de los billetitos siempre van a haber. Con viejo o sin viejo.  Sin embargo, hay  que ver lo interesantes que generalmente  resultan los hombres con experiencia, aunque se encuentren en la etapa “segundo debut” que dicen les ataca en la mitad de la década de los 40, obsesionados ellos con reventar todo lo que tenga faldas antes de que ya no se vean con Parodi, ósea,  antes de que solamente se les pare el reloj pulsera. Tú me entiendes.  Pero los 40 son los 40. Bien vividos, bien bailados…y muchas veces con esposa e hijos.  Casi perfecto, como dice la canción. Pero como la vida no es  una partitura y tampoco eres Ana Cirré, por Tú bien…aléjate y si quieres,  dale un vistazo al club de las cougar.
Mira nada más lo bien que le ha ido a Madonna. Con su plata, me dirás, ha podido darse las planchadas de la vida. Pero sin el incentivo de poder tener un chico como Jesús Luz (como diría mi abuelita: ¡Jesús, mil veces!), te apuesto a que no habría tanto esmero. Que sí, es verdad que todas debemos cuidarnos la piel del Sol, combatir las canas con harto tinte o hacer pilates y usar cremas para que no se te caigan ni el potter y ni el juego de té completo, por amor propio y bla, bla, blá. Estamos totalmente de acuerdo. No lo hacemos para levantar chibolos, pero si lo que buscamos es “vernos bien” ¿acaso no lo relacionamos con la idea de juventud? Sin embargo, una cougar tiene lo que tiene y sabe que lo tiene, y por ende, hasta dónde quiere llegar, porque es una mujer segura de sí misma. No en vano, ella tiene la experiencia de los años, pero también la amplitud de mente para no dejarse influenciar por el qué dirán. Cosa que debiéramos considerar todas las mujeres, cougar o no.

Un ejemplo de madre superiora cougar, digamos así como que su presidenta, es Demi Moore. Cuando la vimos del brazo de Ashton Kutcher ( y no he visto a alguien que tenga un apellido tan representativo de las apetencias femeninas : “ cacherrrrrrr”)más de una se mordió los labios hasta hacerlos sangrar. Por supuesto, todos le dieron fecha de caducidad al asunto, pero Demi se nos fue poniendo más regia con el paso de los años y su chibolo más bueno que el pan, con un aire más sofisticado y pulido. Dos cosas, a mi parecer fueron la cachetada definitiva para la opinión pública: ese bikini negro con que lució su cuerpazo en “ Los Angeles de Charlie: al límite” (¿estaba por ahí Cameron Díaz?)Y que me lo he puesto Yo solamente en mi imaginación (Ya quisiera estar tan buena como esa señora ), y que su hermoso ,tío, calvo y sexy ex marido no solo les dio su bendición, sino que también llevó camino al altar para entregarla a su “Cacherrrr” . Qué bonita familia. Y para mí, ahí Demi hizo un mal negocio: El calvo es y será siempre duro de matar.
El punto con ser o no ser cougar no es emular a la condesa Elizabeth Bathory y darte un baño de donceles. Así , desenfrenadoooo, quéeee ricoooooooo…ejém! No, tampoco. Vamos, a nadie menos que a mi le gustan los clichés y los carteles. El asunto va más a notar en lo desprejuiciados que nos estamos volviendo con algunos temas. Lo cual, me parece genial, muy de estos tiempos. Es más, hasta lo aplaudo por el simple hecho de que es una soberana tontería el privarse de aquello que nos hace felices solamente por temor al qué dirán. Eso es justicia, señores. Lo curioso es que, aunque la tendencia es muy aceptada hoy en día, miro con horror (sí, me horrorizo toda) como algunos medios locales hacen tremenda alharaca porque una actriz, paisana, de solo 34 añitos (es una nenaaaaa) anda en amores con un actor de 27. ¿Qué leí en un titular? “Gallinas viejas dan buen caldo” y estaban esta actriz (que es lindísima) Melania Urbina y su chico, junto a otra foto de Shakira (también de 34) con el futbolista ese tan guapo, cuyo nombre es lo de menos. Dos Cacherrrrrr de primerísima línea. ¡Qué cosa tan feaaaaa! En contra estoy, pero de alimentar el marketing con esos comentarios tan pre juiciosos. Y es algo que siempre voy a mantener así se trate de mi vecina de 80 años, que seguro tiene el traje de Eva sin planchar, pero si decide levantarse a…bueno, en mi barrio no hay nada levantable , creo. Mientras no sea su nieto ( o mi marido), todo estará bien: Choose your victim, grandma.
¿O acaso las personas no podemos manejar nuestras vidas como nos plazca? Me parece que es un derecho que vamos a tener que seguir conquistándolo día a día, hasta que se acabe el cuento porque todavía estamos en medio de una sociedad machista. Y eso va tanto para hombres y mujeres (a veces creo que somos las peores).De todas las revoluciones del mundo, la sexual es la única que ha triunfado y se mantiene vigente, aunque todavía nos falta harto camino para andar y poder lograr una mayor igualdad, en ese campo. Y digo andar, no rodar, eh? No se confundan que tampoco estoy defendiendo eso de andar por ahí de quickie en quickie , aunque también sea parte del derecho de hacer con nuestras vidas un carnaval si queremos. Eso sí, si te vas de Carnaval, lleva tu propia decoración. En buen cristiano: tus condones (muchos, una nunca sabe).
¿Y tú qué opinas de las cougar? ¿Tienes reparos con el tema de la edad al escoger tu víctima, ¡digo! Tu pareja? ¿Alguna vez te viste en esa situación? A lo peor (nunca mejor) crees que solamente le veo una cara a la moneda, pero para que te inspires un poco, te dejo un par de perlitas de una cougar muy famosa : Ivana Trump. Me hubiera gustado algo de La Su Giménez (con todo respeto, una cougar del Jurásico latinoamericano) ya que todavía no puedo olvidar cuando andaba con Ricardo Darín y este era un bebé ojiazul, ¡¡lindo!! Mucho antes de que se convirtiera en tremendo actorazo (y de que sus arrugas no me importen ), pero no encontré :)  Me falla la investigación periodística (¿será porque soy con-ta-do-ra?) Esto dice Ivana . Que nos sirva de inspiración, jaja.


“No tengo nada contra de los hombres maduros, pero Yo tengo ¡una energía! y si me voy con un viejo…¡Se muere! Así de claro: se mu-e-re “ (¡buena, tía!)


“Yo con los hombres prefiero hacer de niñera que de enfermera geriátrica” (Inserte aquí un grrrroooaaaaarrrrr ¡Qué tal Ivana!)










8 feb 2011

¿Qué hacemos con tanto amor?


¡¡Ahhh!! El mes del amor ¿no? ¡Qué bonito! Pues es el mes que más mal me cae. Esta soy Yo, la Grinch del Día de San Valentín, en carta abierta al mundo blogger y a  mi media naranja, cansada ya de que se tome de pretexto a tan delicado (y manoseado, tal vez sea por eso, ¡ups!) sentimiento para vendernos los peluches más horrendos (Yo que amo a Snoopy vengo con los pelos parados de Saga, ¡Están por todos laaadooos!) , los globos esos metáicos que me dejan ciega a primera vista (que ya estabas bizcocha, China, no te hagas), las rosas rojas que no tienen nada de originales (símbolo de la pasión, dicen...un chapeeee, eso quiero, ¡eso es pasión!) y tener que ver los pucheros máaaaaas horrendos entre mis amigas menores de treinta. Amargadita resulté. Exageraciones aparte, no sé si a todas nos harte un poco (mucho) el tema este de las fechas de "agenda". Digo Yo, para dar y recibir amor, al menos en mi libro, no hay nada establecido. Ni fechas, ni modos, ni formas. Por eso Yo, de San Valentín, nada.
Pero antes de seguir con esto, quiero aclarar algo: Yo creo en el amor, de lo contrario, no estaría casada,  oleada y sacramentada, con el tantas veces mencionado C. Al menos, Yo no. Solamente no entiendo :

1. Por qué escoger un día en el año para “celebrar” que “amas, agarras,chapas, etc.” Con alguien especial ...o no especial.
2. Que la frase favorita de las mujeres sea : Mi amor, ¿a dónde me vas a llevar por el Día de los Enamoradooooos♪♫ ?… (serás can para que te lleven, oye).
Siempre supe que te entendías
con Woodstock.
3. ¿Qué me vas a regalaaaaaar? ♪♫  , así, musicalmente cuestionado. Porque si te olvidas del regalito, ¡Ay, San Valentín! No te salva ni el Chapulín Colorado con todo y escudo. ¡Chánfle!
4. Que sea tradición el enviar rosas y peluches, cuando derepente a una no le gustan las rosas (prefiero los tulipanes, como ya sabrá o no sabrá  C…jeje,  aprovéchate de tu ignorancia) y a cierta edad, los peluches estorban. Yo por ejemplo, no sé en dónde hacerles un lugar (no me pasa lo mismo con las joyas, ¿ah?) y encima, terminan mirándome con esa cara entre boba y nerd que tienen todos los peluches y me da cosa cambiarme de ropa delante de ellos…soy una psyco-peluchesca, lo confieso.
5. El sentido que puede tener hacer una cola y/o esperar por un buen lugar en el lugar de moda o no, para comer un simple helado, nada más (imagina a cuántos habría que matar para ir a un buen restaurante) y encima, tener , mínimo 4 pares de ojos expectantes, contando cuantos bocados (ya me parece que los siento respirar en mi nuca) nos faltan para , por fín!, dejarles la mesa y poder seguir amándose forever and ever.
6. Esas canciones empalagosas que pasan en la radio, esas que me ponen diabética y que odio un poquito menos que las del día de la secretaria (todavía pasan una de Mocedades que me provoca deseos suicidas).
7. A algunas de mis amigas (sorry, chicas) que me preguntan: "¿Y a dónde vas a festejar el día del amorcontuamor???” y su consiguiente cara de compasión cuando les digo que no creo que necesitemos un día (qué a quién michi se le ocurrió , ¿ah?) en especial ,del mes de febrero, para que me convenzas de que todavía nos amamos (que es así, claro, pero me ponen una caaaraaaa de incredulidad de aquellas). Y hasta mi jefe, me pregunta lo mismo. Confieso que me aprovecho de esto último para evadir chambas de última hora y poder largarme de la oficina temprano, a ver si logro sortear todo el tráfico y llegar a casa para tener una cena decente y todo lo que sigue...puede ser indecente, so pretexto de, ñaca, ñaca.
Ante las caras de pena que he visto me han dado ganas de decirles que pena me dan Ellos , que se venden al sistema, que se dejan llevar por la corriente comercial y no por lo que realmente sienten, y estoy a punto de lanzarme con mi discursete…y luego me acuerdo de la Navidad y de lo mucho que me gusta, ,así que, con roche interior, me callo y hasta ternura siento de que haya seres tan crédulos, tan ingenuos, casi tan zanahorias, y siento que todos nos manejamos por igual en ambas fechas: con el poder y la fe que les ponemos a nuestras tarjetas de crédito  XP
Como dirían los Beatles : Can' buy me love! ;P

8. Las decoraciones de corazoncitos . Me siento cardióloga de ver tantos. A ver si se les diera por ponerlos con todo y sangre, así con la aorta bien abiertaza, al natural ¿no verdad? Quiero ver si suben las ventas.

Sin embargo, en mi interior, mi Yo alienado, no puede evitar el pensar un poquito más en lo que es mi vida con C. Yo estoy loca, Él no tanto. Pasamos aventuras, me pone cabe,le meto su manazo…jeje, de casualidad y por torpes que somos, claro. No puedo encontrar gente tan dispareja como nosotros y sin embargo, heme aquí, casi escribiendo algo edulcorado, cursi, a punto de rematar con un corazoncito de esos que odio  XP!!! STOP! …para recordar que una vez, en San Valentín (único santo al cual nunca le prendería velas) , me hizo un regalito…Yo que me burlo de esas cosas…¡touché! Era un balde de Pucca y Garu (ella igualita a mi) lleno de tus Pingüinos y Gansitos que él tanto ama y Yo, simplemente ¡puáj! …alguien podrá creer que guarde algo taaaan simple???? Y por qué? Pues porque me gustó la moñuda esa y porque el baldecito me recuerda , en cierto modo , que amar es compartir y que cualquier detalle sencillo puede estar lleno de los mejores sentimientos. Por supuesto, él comió los dulces, no creas que no me di cuenta que fue con segunda, pero le quiero más cuando me hace reír con estas tonterías. Beso chancho para él. Y como sigo en mis trece : Feliz día, pero cada uno de los de nuestras vidas, gente.

27 ene 2011

El amor en tiempos del chit chat

Escuché hace poco en la radio que era el aniversario de la puesta en venta del primer computador o algo así, no lo recuerdo bien, pero la verdad que el aparatito este, sin el cual ahora no-po-de-mos- vi-vir (uno más de la lista) tiene tantos “afinamientos” en busca de la perfección, que se me hizo muy aburrido el buscarle la partida de nacimiento y aborté la operación “Stop!Stop! Pare de buscar que se le muere la última neurona”.  Sin embargo, como yo soy base tres hace rato, y además muy imaginativa, no pude evitar  recordar la vez en que la computadora y yo tuvimos nuestro primer encuentro. De eso, pasé a otros menos virtuales y a velocidad Pentium X.
No es algo que se pueda comparar con mis recuerdos del cheeck to cheeck con la tv en colores, ¡Faltaba más! La caja boba es una madre putativa para mí, y en technicolor, pues fue el colmo de la dicha, la realización personal más alta de mi infancia…y posterior decepción al ver que el Gordo y el Flaco seguían en blanco y negro. ¿Qué podía saber Yo de eso? Y sí. Con ella me cojudée hasta quedar al borde de la lobotomía, que si no hubieran venido a rescatarme los libros, sería lo que el papá de Mafalda tanto temía: una taradita canta jingles. Pero volviendo a la compu, Yo soy de la época ésta en que las pantallas eran más enormes que mi cabeza y los diskettes parecían tostadas gigantes, aunque estos últimos jamás los llegué a usar, pero los recuerdo bien. Creo que los de mi generación nunca imaginamos que ese aparato que no sabíamos manejar, alguna vez cobraría tanta importancia. Eran los tiempos en que todavía tenía buena letra, la misma que hoy está totalmente echada a perder. Yo que me burlaba de la letra de los médicos y ahora mi caligrafía es una patada en los huevos.
Cierto compañero de cole tenía una compu de esas grandotas en su casa. En realidad era del hermano mayor que estudiaba Ingeniería de Sistemas (qué más podría ser?) y para nosotros , ingenuos escolares recién lanzados al mundo cibernético , fue el tema del momento durante varios meses. Hasta organizamos una visita a su casa para conocer a “el aparato de tu hermano”, dicho esto con la peor intención de sobre excitados mocosos adolescentes. Supongo que no te creerás que fuimos a aprender cómo se usa el D.O.S. (asu, China! Qué es eso??? Prehistoria !) De hecho, a lo que nos dedicamos fue a ver un programilla llamado “pervert” y a reírnos como tarados. What a roche! En fin, con esos antecedentes, a mí al menos, no me quedó ninguna gana de aprender computación. Digo, para ver una levantada de esas ¿qué tanto se necesita?, pensé, creyendo en mi ignorancia, que eso era todo. Así es como me pasé de largo con el lenguaje primario de los ordenadores e hice mi debut, un poco después, directamente con el ambiente Windows (suena medio gay la cosa) y Oh, sorpresa! También tenía su cochinadita, solamente que esta vez, el asunto no quedaba ahí…que no te sorprenda si te cuento que hasta me enseñaron el prender y apagar, pero desde allí, la compu y yo, también hicimos click ♥♥♥♥. Lo curioso del asunto es que no desarrollé la adicción al chat o a los juegos por computador, que dicho sea de paso, fueron las primeras cosas que aprendí. Yo creo que eso se debe, en parte, a que no crecí con esto y en parte también, a que soy demasiado inquieta para estar en un solo sitio mucho tiempo. Enfermita, pues. Me pican las patas por calle.
Mi profesora de inglés dice que "chit chat" es una charla casual, de esas que tienes sin muchos propósitos. Así que supongo que de ahí viene el asunto este del Chat ¿Alguien que recuerde su primera chateada? Yo sí, claro, bien grandota que estaba. Eso y mi creación del primer correo, el cual por cierto, ya no uso. Fue con un tal “Turquito”, argentino , de ascendencia (al menos eso dijo él, vaya una a saber) turca. Lo de las Torres Gemelas tardaría mucho en pasar, así que no había problemas con el Medio Oriente para mí. Pues resulta que el tal Turquito y yo anduvimos en una flirteada mostra hasta que se me cruzó en el camino unas inquietudes menos virtuales con nombre y apellido y me olvidé de seguir con nuestras citas de cada día, a las 7 pm, vía Latinchat (eso todavía existe?). Soy excesivamente terrenal ¿qué le vamos a hacer? Mientras tanto (en el Salón de la Justicia), mis amigas hasta tenían novios virtuales, lo cual siempre me pareció muy peligroso, muy de doble filo, pero a ver cómo le hacías entender a algunas desesperadas hijas de los derechos de la mujer. Con el avance de las libertades femeninas, nos alcanzó pronto la igualdad de competencias profesionales, claro, con una katana oculta pero lista para ser desenvainada: el sobre tiempo. Ese que tienes que hacer para demostrar que eres tan capaz como cualquier hombre en tu misma posición, en donde generalmente (él) se esfuerza menos que tú. Aquella en donde “salir temprano” significa “salir a tu hora” y “salir tarde” pues……salir tarde. En consecuencia, ni enamorado, ni tiempo para el enamorado. ¿Qué te queda?¡La compu! En mi caso, dadas las circunstancias, debido a que Yo me las he sabido ingeniar muy bien, no hubo en mi vida enamorado virtual. Virtual enamorado sí, la mayoría trabajaban en Sistemas, así que algo hay de relación. No, si la cosa tiene su importancia y Yo me sé recursear, já!
Conocer a una persona por Internet es medio complicado. Y digo, para fines románticos lo ha de ser mucho más, especialmente cuando todos sabemos (¿lo sabemos?) que tener de por medio un ordenador, ósea no mostrar tu cacharro, se presta para las cosas más falsas de este mundo. Porque dime algo, si el papel aguanta todo ¿acaso el teclado no? La típica es las citas a ciegas, que evolucionaron (a mí más me parece que “in” volucionaron) de el amigo de tu amigo, que tiene un amigo que te quiere presentar, a “Depreadador, dice: Oe,kndo ns wems? :P “ Y que el cielo me juzgue pero cómo me choca esa deliberado terrorismo a la ortografía. Algo más que probado es que cuando intentan escribir bien, les sale cuadras. “Debuelvan las bankas” apareció escrito en un parque, muy cerca de mi casa, por unos adolescentes que se la pasaban en plan h allí, haciendo bulla, chacoteando, lo cual provocó que los vecinos se las volaran sin piedad. Las bancas de mi primer chapetex con C!!! Qué perjuros!!!
Ahora, la verdad de las cosas, nunca me han gustado las citas a ciegas. Yo he tenido una experiencia pésima la última vez que se me ocurrió aceptar una, hace ya muchos años. Aburrida a más no poder. Es que no se pudieron juntar dos personas más diferentes, creo Yo. Él era un chico que tenía un récord increíble de mujeres en su haber…según sus amigos. Yo no le vi nada de especial, salvo que tenía ese aire de indiferente bien estudiado, que a algunas mujeres les aloca y que a mí, más bien, me fastidia. Pero vamos, la cosa era divertirse, bailar y pasarla bien, entonces parece que a él bailar no le iba y su concepto de diversión era uno solo…y cuando digo que no pudieron juntar a dos personas tan diferentes, me quedo corta. Supongo que lo que quería era levantarme, no porque le guste o algo parecido, sino porque ya estaba ahí y para él, que estaba acostumbrado a que no se le resistan las mujeres (yo no lo pude comprobar nunca, la verdad) pues era lo normal. Y como Yo de normal debo tener bien poco, a lo más me lo besuqueé, digo para ver si al menos valía la pena ir más allá…pero no pasó nada. Me dio flojera y me trepé al primer taxi que paró. Él no tenía la llave que enciende el arranque de mi motor. Así de simple. A partir de allí, ni virtual, ni a la antigua. Me quedo con el método tradicional de conocer personas.
Pero no es la regla común, espero. Como contaba, algunas de mis amigas y conocidas tuvieron sus novios virtuales. Incluso una de ellas, que ya había tenido muchas decepciones terribles con un tipejo que al final, la dejó por otra menos inteligente pero más generosa en carnes (Échese una, mi Paquita : ♪rata inmunda, ♫animal rastrero♪ escoria de la viiiiidaaaa, adefesio mal hechoooo♫♪ ) empezó a chatear con un alemán y la cosa avanzó muy bien hasta que de plano , cuando se pidieron fotos ella le mandó una con su peor cara. “Que me vea bien, para que después no se arrepienta” fue lo que dijo. Lo siguiente fue que el alemán le mandó la foto de la casa en la que vivirían si acaso ella aceptaba casarse con él. Heil!
Claro, también se de casos menos encantadores. Como el de una chica que conoció a un francés por el chat, pero vamos a la desesperación de ella por tener marido y a la familia que la tenía jode y jode con que se le va el tren y esas cosas. El caso es que cuando vino a Lima para conocerla, resultó que era más pintón de lo que se veía, salvo que no tenía olfato y tampoco trabajo estable. En su juventud, explicó, había jalado tanta cocaína (y sepa Dios qué más) que tenía totalmente insensible este delicado sentido. En consecuencia, ni se sentía lo bien o mal que podían oler los demás y mucho menos él. Era un Pepe Le Pew y sin chamba, para remate. Pero parece que el amor (o la presión familiar) no solamente es ciego. Liberté, Igualité, Fraternité!

De lo más loco y digno de ser escrito en uno de esos libros de historias de mujeres legendarias, es lo que a mi mejor amiga le pasó. Eran épocas duras para ella. Estaba saliendo de un matrimonio enredado e inmaduro y supongo que se sentía sin brújula, sin dirección. Pero ella es de las personas más creativas que conozco y como me dijo alguna vez “Soy una masoquista del matrimonio” le entró a la aventura con un mexicano (te lo exijo Thalía, dale: ♪amor a la mexicana ♫ calienta al ritmo del sool♪despacio y luego me mata♪ mi macho de corazooooón♫) Pese a todas mis iníciales desconfianzas , del tipo : “¿Estás loca???,¿qué vas a hacer en el D.F. ¿?? ¿vas a dejar tu trabajo y tu familia para irte tan lejos?" Que traducido quería decir: “Te vas a ir y me vas a dejar, cojuda mala amiga???” La cosa funcionó. Digo, la relación funcionó. Fácil, seguro que no ha sido y no es, pero las cosas que uno más desea de la vida , cuestan y se hacen más preciadas exactamente por eso. Yo no creo en los finales felices, hasta que se ha bajado el telón, porque se va conquistando la felicidad en el día a día. Así que puedo decir que mi amiga va escribiendo los capítulos de su vida bastante bien y con cuidada caligrafía…gracias al Word, seguramente. Es una broma. La prueba de su felicidad es un pequeño con nombre nahuátl, que me encanta. De ahí mi conexión astral-mágico-religiosa-perdida-afrolatino-caribeña y demás hierbas con México ( Ahora sí, Negrete, dame la potencia de tu voz : ♫lindo y queridoooooo♪ si muero leeeejoooos de tíiiii♫) ¿Y qué puedo decir del Charro galano en cuestión? Pues no resultó ser ni Jack el Destripador, ni Pepe el Toro, felízmente, sino más bien un hombre bueno, culto y sensible. Que para mi cumpleaños tuvo la gentileza de llamarme y ponerme de fondo "Las Mañanitas" y con este detallazo, acabó de mandar a la mierda cualquier rezago de desconfianza que hubiera quedado por ahí. Sabido eres , ¿no? Y Yo, qué fácil la cabrona ésta, jaja.
Y no quiero pecar de irresponsable promoviendo el amor de lejos (felices los cuatro, dicen) sino que estas son experiencias que ocurren. Hay personas con suerte o que se van con la cautela apropiada y la hacen linda. Pero también hay otras que se pierden en un mundo de fantasías y no ven las cosas con claridad. Lo interesante es que nos arriesguémos a probar, pero siempre tomando nuestras precausiones. Nada de andar creyendo cualquier idiotez, que lo menos grave es que nos rompan el corazón, frente a tantos peligros que hay en este mundo. Carajo! Habló la abuela, jajaja. Y para no salir de la onda "compuremember", cuelgo este videíto. Miguel Ríos, el abuelo del rock (entre abuelos es la cosa, viste?)
12:42

11 ene 2011

¿Propósitos o despropósitos?

Este nuevo año me está tratando peor que a esclava blanca. Isaura es un chancay a mi lado. No obstante de haber llegado de mi viajecito relámpago de Año Nuevo, dizque con las energías renovadas y dispuesta a anortarlo todo en mi nueva agenda de Quino para cumplir con mi mantra escrito en papel reciclado, con ordinario plumón negro y pegado a la derecha de mis grilletes : DEBO ORGANIZAR MI TIEMPO Y OPTIMIZARLO!! ( todo aquel que se pasa por aquí, se ríe del papelito en mi cara pelada, gente de poca fé!), no obstante, digo, parece que todo se confabula en mi contra para tener más y más cerros de trabajo. El tiempo es mi tirano. Mientras más me organizo, más tengo para seguir organizando. Pero aquí me tienes, tratando de darme mi "baño de blogs" y en esas andaba hasta que ví que muchos han colgado sus propósitos para este 2011. Yo la verdad de verdades, no suelo hacer una lista, porque soy muy acelerada con esto de las anotaciones y mi lengua va más rápido que mi cerebro y viceversa...ya ves porqué he necesitado de la dichosa agenda y con todo, quiero intentarlo.
De hecho, no es la primer agenda que tengo. Empecé a usarlas por pura monería en el año 2000, cuando una buena amiga me regaló una de esas que llevan stickers recordatorios y son muy coloridas. Al año siguiente, intentando darle la seriedad del caso que mi profesión ameritaba, porque según Yo una contadora DEBERÍA tener una agenda color azul marino y con páginas insulsas para inspirar respeto, compré la más sosa de todas, de esas que solamente tienen un númerazo en el encabezado y los días de la semana en siete idiomas. ¿A quién le interesa saberse los días de la semana, nada más? Así de tarada me puse pero lo único que logré escribir fue mi nombre y mi grupo sanguíneo, y además mal, porque hace poco me enteré que ESE que creí era mi grupo sanguíneo, nones, nica, never.Pero ese es otro rollo.
 Así que, en un ataque de cromoterapia, regresé a mi colorinches y me compré la agenda de Snoopy 2001, 2002, 2003, etc. Hasta que me harté, allá por el 2006 y decidí confiar en mi memoria, que  no me defraudó, la maldita, sino hacia fines del 2010.¿Y porqué esperar al 2011 para tener una agenda? Ahí lo tienes : se me dan también los convecionalismos, no me haré la que no. Pero, lejos de ser un problema aparecer en una reunión de trabajo con mis agendas casi infantiles que contrastan con mi cara de plato (de loza china, ojo ¬ o ¬ ), es bastante motivador, eh? Yo lo veo como tener un secreto, algo que nadie se puede explicar. Algo de lo cual solamente tú sabes la respuesta y nadie se atreve a hacer la pregunta, pero en el fondo bien que quisieran saber. Es divertido.
Pero quería llegar a los propósitos o despropósitos, en mi caso, claro, porque como buena hija de Géminis, del dios Mercurio y de mi madre, se me da por lo uno y por lo otro.Como con la agenda y mi hoy torpe memoria. Aquí les va :

*Este año quisiera empezar dejando de avergonzarme por no saber nadar y que no me dé la gana de aprender. Lo sorprendente de ser una analfabeta del mundo marino es que me encanta el mar. De hecho, soy de las que se meten hasta donde el cuello y mis patitas cortas me lo permiten. Esa gracia me ha costado innumerables rescates, con jalada de moño incluída. Imagínate que soy una bolsita de té filtrante y mis pelos de pitita. Así mismito. Ah! Pero el asunto también ha llegado a tener su transfondo dramático familiar, no te lo pierdas. Resulta que hace poquito, mi madre se acaba de enterar que no sé nadar."¿No sabes naaaadaaar, hija?" No hay drama en la pregunta, salvo el pequeño detalle que la buena señora jamás me matriculó en una academia de natación. Claro, he podido hacerlo de mi cuenta, pero es bien difícil que doña Sherlock Madre Holmes no se entere. Sucede hasta en las mejores familias (¿cómo se medirá eso de mejor o peor?). Si eres el tercer hijo, no necesariamente tu hermano de en medio es el hijo sandwich. Cuando te preceden mujer y hombre (la ansiada parejita), so sorry, tú solamente llegarás a canapé  XP

*Empezar y terminar el proyecto de la cocinita de cartón. Este es un tema sentimental que tengo en manos con mi sobrina Katherine. Le he prometido que haremos una cocina con una caja de cartón y la vamos a decorar con papeles de colores y hasta va a tener un horno con su pollo, nada menos. A sus 10 años, Kathy me sorprende porque anda pensando en cosas tan sanas para una niña de su edad (¿no debería sorprenderme lo contrario?¡qué mal estoy!) incluso Yo, a mis 10 andaba en otra nota. Ya había estado en amores por lo menos con 42 estrellas de cine y mi amplio corazón también albergaba pasiones secretas por unos compañeritos del cole. Pero a mi Kathy solamente le importa Justin Beaber y supongo que con eso, responde a sus mandos naturales. Creo que le voy a proponer que su shushupet sea nuestra primera cena.
  *Estudiar inglés porque la verdad es un idioma que no me entusiasma, pero es necesario, especialmente si deseo mudar mis cuatro letras de oficina y ampliar mis horizontes. Todos dicen que tengo facilidad para los idiomas, lo gracioso es que hablo a medias y a nadas el idioma de Don Chaquespeare y me he negado a dar el examen ese para ver el nivel y que me pongan con "los que más saben" porque quiero tomar las cosas en serio. Hace años lo estudié y me fué bastante bien pero no lo terminé por falta de tiempo. Lo que en el cole me enseñaron sólo me sirve para burlarme de mi misma. "Gud mornin, mis Gladys", nosotros -"Sidaun" la mis Gladys - "Senkiu, mis", otra vez, nosotros los ten little indian boys de John Brown.  El 20 empiezo mis clases y tengo que decir que una de las cosas que me entusiasma de verdad es que el método incluye la proyección de películas (supongo que para familiarizarse con ese acento gangoso) en lengua original y sesiones de conversación al respecto. Así que, adelante con el inglés! God save the Queen! jeje.
*Renovar este blog, porque soy consciente de que sí, sí, puedo hacer un fondo más fen shui y más Yo. Si paro cambiando el orden de las cosas materiales por donde quiera que voy (mi cama ha dado vueltas por toda la habitación, más que el reloj de mi vida) , si hoy amanezco con ganas de ponerme un zapato en el pelo o de usar medias con sandalias (hay que ver cómo esto último desata las miradas de reprobación de los "entendidos" de la moda) ¿Porqué hasta ahora no le he podido hacer un mejor diseño a mi blog? Digo, la niña rubia de la esquina, así tan Barbie y tan reláx no se parece a mi. A decir verdad, es una imagen que me gustó más por el hecho de que tiene muchos libros y color. Algo que siempre he creído es como la chispa de la vida. Pero bueno, la flojera, la falta de tiempo y un proveedor de Internet muy lenteja se confabularon, pero ya está anotado y apenas cumpla el año con estos de Nextel, los e-li-mi-no y me voy con otro.
* Ser madre y no cualquier madre sino una "buena madre", aunque este proyecto podría ser a largo plazo, ya que uno nunca sabe cuando le va a funcionar el Kamasutra ; ) pero en serio me gustaría ya tener un bebé aunque me haga popó del miedo a la responsabilidad. Mi relojito biológico está marcando la señal horaria correcta y mi Yo mental siempre será más rayado que poto de cebra, eso no tiene remedio, así que pa' luego es tarde.

 * Salir a correr y alcanzar por lo menos 5 Km, ya empecé, voy de menos a más, todavía, pero espero subir poco a poco mi marca. Y no te sorprendas porque no he puesto bajar de peso, nada tiene que ver con el deseo maternal, sino con que creo que ejercitarme corriendo va a provocar que cuide mejor mi dieta,así que será como una consecuencia el bajar esos kilitos que me obsesionaban. Estoy optando por no darles tanta importancia y si me embarazo, todo se irá a la miéchica, pero será por una buena causa y correré hasta donde pueda y de ahí, camino, carajo! Tampoco está bien enchancharse comiendo y matando antojos, bueeeeno.

* Leer más y mejor. No puedo evitarlo, es parte de  mi. El otro día, leyendo el blog "De 5 en 5"( un imperdible para mí), Armando se mandó con unos títulos de lo más interesantes que ya anoté y planeo buscar en mi próxima expedición a las librerías, que será muy pronto porque ya no tengo mucho que leer. Lo que siento cuando alguien recomienda tal o cual libro que ni sabía que existía no lo puedo describir con exactitud. Es como una mezcla de verguenza "jumenta" y suave esperanza de larga vida a los libros.
*No juzgar. Y este es un propósito muy Choprakiano, ósea de la época en que me dieron a leer a Deepak. Y no soy fan de este tipo de libros de ayuda, auto ayuda, etc. En general creo que si alguno realmente sirviera, no habrían tantos. Pero sí hubo un momento en que uno de sus libros, en cierta forma, vino en mi ayuda. Algo me quedó y es el deseo de respetar y aceptar a aquellas circunstancias o personas que Yo no puedo modificar y no hacerme el hígado paté con mis lamentos y murmuraciones. Lo sé, lo sé. Nada más falta que les cuente lo que me enseñó Coelho y la podemos redondear con una de Bayly, y entonces ya me pueden dar mi diploma en Literatura bubble gum, jajaja ....pero estamos juzgando, eh? Empezamos maaaaal. El hecho es que no soy mejor persona que el común de los mortales. Intento ser buena por cuenta propia, no por comparación. A veces me liga y otras no, pero siempre he de tener presente que debo ser paciente y tolerante, sin llegar a cojuda, porque eso ya es grave. Tampoco, tampoco.


Estos son algunos de mis propósitos 2011. No están muy complicados, me parece y claro, lo más seguro es que no me ciña estrictamente a esta lista. Detesto las limitaciones, pero para empezar están muy bien. Tenemos para compartir y estrenar muchos días. Oficialmente, el 2011 se inicia en mi blog.

31 dic 2010

Canta, ríe y bebe

Y nada. Que otro año se nos vá ( Colón!)  y simplemente entré para desearles muchos éxitos y felicidad, pero también (y no por eso es menos importante, ojo) para agradecerles por leer, por comentaaaaar, por lo buena onda y por todo, todo. A mis amigas y amigos bloggers les envío un gran abrazo. Son una gran inspiración para mí y el motivo principal por el cual vuelvo siempre a la web. Y a los que me siguen...mi admiración ¡ queeeeeee pacienciaaaaa! jajajajaja, bueno, son lo máximo y como diría Gollum: "mi tesssoooorooo".
Ahorita ando en Cajamarca (hermosísima ciudad), hace frío y estoy lejos de casa, pero en compañía de mi C que fue quien me animó a recibir (otra vez) el año nuevo viajando. Ya compré mis flores amarillas y mi ruda para atraer la buena vibra y espantar la mala...¡si mi madre me viera! A que me excomulga por supersti "sonsa", jajajajaja, pero así me divierto. Más tarde, bajamos a la Plaza de Armas a ver que hay y en dónde nos podemos perder. Esta ciudad no sólo es acogedora , sino que está cargada de historia y harta naturaleza.
Mil besos a todos, todos y difruten de este momento, porque es único e irrepetible...como cada día de la vida.

¡FELIZ AÑO NUEVO 2011!!!!

28 dic 2010

Cuando China Toon encontró a Harry

Me gustaría tener para contar una historia al estilo “When Harry met Sally” ,  orgasmo fingido de por medio, a lo Meg Ryan , ya que el título de este post puede inducir a pensar algo calenturiento, pero a menos que me haya vuelto zoofílica ( que no está en mis planes, por el momento), no pasa nada, ya que Harry es un perro bulldog. Ya va. Antes de pasar a explicar quién es el mencionado can, debo aclarar que esto de vivir en un mundo tan globalizado como el de hoy resultó más que interesante. Digamos que ya no hay secretos bien guardados  o verdades ocultas que las redes sociales no divulguen o revelen. Para los bobos hay mucha tinta, claro está, pero no me refiero a la manía que tenemos de publicarlo todo en el Facebook (FBK), del tipo : “Se me rompió la uña, buuuu” ( A mí que mier…) o “Ser tu esposa es mi mayor orgullo, bebito” (que sí lo escriben, eh? )Aunque Tú y Yo estemos de acuerdo en que hay que ser bien poca cosa, para llenar tu muro con tremendas sandeces, pero cada cual con su tema, a lo que me refiero es a la fantasía que puede despertar en algunos el tener una herramienta tan poderosa como el Internet, de la cual puedes obtener todo y nada a la vez, pues encuentras las historias más increíbles, las afirmaciones menos sustentables pero hechas con total seriedad y con el correcto uso de las palabras, de forma tal que estamos dispuestos a tragarnos todo el bocado. Así de tarada es nuestra sed de saber. Al igual que encuentras “letras” también vas a encontrar fotos , las más alucinantes imágenes tomadas muchas veces por un total y completo desconocido y repetidas por todas partes, sin permisos o créditos. Pues, bien, hace poco, a esta China , con sus treintitantos años a cuestas y todos sus diplomados en la escuela de la vida, cierto caballero a quien consideraba su amigo le vio la cara de Pavarotti y la hizo sentir como Candy Blanca. La más tonta. Uuuuuuuuh ♪♫
Esta historia, que por el alto contenido imaginario  bien podría equivaler al WikiLeaks  de nuestra amistad, empieza con otra historia contada por mi Narrador de cuentos moderno. Una en donde mi querido amigo hacía un viaje de encuentro consigo mismo, de esos que ves en las películas, en donde el protagonista, en frente del mar, cambia su perspectiva de la vida porque, ¡Oh, maravilla! Tiene la suerte de conocer a un enviado del Señor, un seguidor  de Bambarén y su libro “El Delfín”, un "maestro" que dejó fama y fortuna para vivir de la naturaleza. Entonces, este señor, en medio de fogatas, vino y una excelente conversación (no olvidar las canciones de Juan Luis Guerra, porque el hombre también tiene un delicado gusto musical. Sensible a morir), acompañados de una guitarra, le enseña los secretos zen del buen vivir…y a correr tabla, muérete. Mente sana en cuerpo sano, además de los tips básicos para cambiar tu vida, para hacerla linda y que no te preocupe ni bañarte. Transformado en poco más que una versión local de Paulo Coelho y el Dalai Lama, mi buen amigo regresó a Lima Limón a contarme su historia y colgó en su FBK las fotos del encantador perrito del buen hombre este, émulo del Sai Baba. ¿Baba dije? Babas las mías que me tragué el cuento. 
Porque sí, además se largó con una historia del perro. Para que veas que su mentor era taaaan profundo, que el perro tenía pedigrí y hasta amigos.  Fotos del perro de espaldas, de frente, revolcado, corriendo y de los amigos de frente, de perfil, de costado…y cuentos van, cuentos vienen. Ahí estaba Yo, la gran cojuda, haciendo comentarios al perro. Guau, guau! Pero como siempre digo, las mentiras tienen patas cortas. Resultó que una amiga que tengo en FBK y que no es amiga suya, comentó las fotos de otro tipo que no conozco y salieron pues, sus comentarios en el muro. Ver las “fotografías de mi amigo “  o mejor dicho “su silueta contra el sol pescando “ (porque no se ve su cara)y volando en un paracaídas ( porque "también" es un as de los deportes de aventura y tampoco veo su cara, pero él sí que vio la mía)  no hizo más que picar mi curiosidad por saber si todo lo que hasta ahora sabía de él era mentira. Es decir, quise confirmar lo que a gritos me decían todas sus conversaciones y sus múltiples monólogos. Porque sí, cada que hablábamos era una suerte de “Yo hice esto, y aquello, y yo, yo, yo,yo,yo”  y la tonta escuchando. Bueno, el caso es que no fue difícil encontrar en la web la forma de desbaratar esta y muchas de sus historias. La del perro fue la más simple de todas. Ahí es donde conocí  Harry, que así se llama el perro y no Patán como él, imagino que recordando al dibujo animado de nuestra infancia, lo había rebautizado. Las fotos reales son del 2008 y las historias del Narrador de cuentos “ocurrieron” este último verano. Todo lo encontré en esta página. Rico el perrito ¿cierto? http://harrybulldog.wordpress.com/2008/08/11/un-bulldog-en-la-playa/
 Y allí me di cuenta que en realidad no sé quién es él y tampoco es tan importante. No siento rabia, es más. Sigo siendo amiga de ese fantasma salido de su imaginación, que válgame Dios, es tan fértil que no merece mi lástima, pero tampoco mi admiración. Sigo siendo amiga de algo que no existe, porque el dueño de esos cuentos para mí, es un completo extraño y aunque ya me ha pasado la furia, ni ganas tengo de hablarle porque no hay parte de las cosas que me tenga para decir que no vaya a cuestionar luego de esto. Al principio me sentí amarga conmigo misma, pero la verdad es que en mi cabeza nunca entró la idea de tener que lidiar con un mentiroso compulsivo que se acerca a los 40. A mí vienes y me hablas de libros, de viajes, de las cosas de la vida y no tendría por qué dudar de ti. Claro, tal vez el afecto ciega más de lo debido, pero me parece normal que a la gente adulta le ocurran cosas singulares. No caí en cuenta que a cualquier edad uno puede desear llenar y hasta cambiar una vida ordinaria por otra en la cual todos te admiren. Que hay mucha gente que no desea su propia vida, pero no sabe cómo escapar, cómo dejar de ser Juan Pérez (con el perdón de Juanito, por tomar su santo nombre en vano) y volverse un Jack Sparrow o un James Bond. Gente que quiere correr olas con algo más que la tabla de planchar y su embotada imaginación, o que quiere aventarse en paracaídas y volar por los aires sin meterse un troncho. Lo cual es muy fácil si tienes un poquín de coraje o de huevos. Pero claro, el problema está cuando realmente dejas de ser tú y te pierdes en la maraña de tu propia fantasía.  Mentiras, las decimos todos y esta es paradójicamente, la mayor de las verdades, pero eso no es pretexto para olvidar lo que somos y subestimar nuestro valor. Después de todo, más que conocer a Harry, me hubiera gustado conocer de verdad a la persona detrás de la historia, detrás de su máscara veneciana y tener para contarte, no el orgasmo de Sally (que también es más falso que beso de suegra), pero sí , por ejemplo las cosas que uno aprende de los amigos, las huevadas y las estupideces que  se dicen en medio de una conversación en la que ya crees que te vuelves íntimo. Me hubiera gustado conocer al Narrador de cuentos, pero de sus propios cuentos y no de unos robados de la red. Como dicen los sabios (se me ha pegado la filosofía Lama, jeje), de barro estamos hechos y a veces, también, las personas desean reinventarse.

26 dic 2010

Un recuerdo de Navidad...a 364 días de la próxima

Ah!! La Navidad! A veces me pongo a pensar en porqué las personas esperamos siempre “la ocasión” para decirnos lo mucho que nos queremos y desearnos bienestar, amor y paz y todas esas cosas, sinceras o no, que se acostumbran decir, escribir y regalar por ahí. Se me ocurre echarle la culpa al mundo tan acelerado, globalizado, jodido y endemoniado en que vivimos ahora. Ese mundo en donde todos somos como el conejo apurado del reloj de Alicia. Siempre pensando en que llegamos tarde. Y de repente me parece que no es tanto así, porque desde que tengo uso de razón (lo sé, lo del “uso” es cuestionable) recuerdo que la situación era así, con menos revoluciones quizá y más bajos decibeles, quien sabe, pero siempre esperando “el día “para decirnos todo lo que callamos los 364 días restantes.  Estamos totalmente programados. ¡Y luego la ciencia ficción me plantea que las máquinas un día serán como los humanos! En verdad, se me ocurre que no es tan malo expandir un poco el corazón, especialmente cuando lleva años sanforizado, pero a ver, a quién así no más como que en marzo o abril , se le va a dar por decir “mamá te quiero, eres importante para mí y te deseo feliz navidad y próspero año nuevo” ¿no, verdad? Pero pedir una disculpa justo después de que la mandaste con tus actitudes a que se vaya a bañar, pero “in mente” derechito a la mierda, cuenta. Y no, no es que hoy me haya despertado toda moralizadora y con ganas de hacerte creer que de chiquita sacaba diploma en conducta y mi mamá me peinaba con raya al medio, pero ¿sabes? Se me ocurre que he sido muy injusta con algunas personas que no lo merecen y con otras que sí, claro, porqué no, pero me jode un poco pensar en ello justo en estas épocas…¿lo ves? También Yo estoy programada ¡Acabáramos!
El caso es que no es malo tener un pretexto para decir lo que sientes, lo que piensas, para perdonar, para reír, para cantar, para beber y beber y beber , como los peces en el río (y si quieres también , que te suene la pandereta, jeje) pero ya estuvo bueno. A ver si desde ahora, empezando por casa, me corrijo y procedo a intentar ser mejor persona y olvidarme de relojes y calendarios, fechas emblemáticas, chocolatadas y regalos, y me preocupo más por el hoy y el ahora. Como me decían de chiquita cuando no me daba la gana de hacer la tarea los viernes ( ¿alguien es tan monse y hace tareas los viernes?) “no dejes para mañana…” y claro, luego venía el arrepentimiento y el apuro cada domingo a las doce después de la misa♫♪ . Con vals incluido, pero ese es otro rollo.


Y algo que también hacemos en Navidad, y que es lo único capaz de tumbarse mis ánimos, aunque Yo no me dejo (pero cuesta) es la nostalgia por las personas que ya no están. Un truco que tengo para espantar la tristeza que esto me trae es pensar en las cosas chéveres que viví con ellas. Una persona que nunca lograré olvidar, especialmente en estas fechas, es a mi abuela materna. Ella vivía la mitad del año en la sierra, venía a nuestra casa en la quincena de diciembre y se regresaba en julio, exactamente para la fiesta de la Virgen del Carmen, como fiel devota. Era todo un acontecimiento la llegada de la abuelita. Nosotros, sus nietos (recontra convenidos) contábamos los días pensando en las cosas ricas que ella traería. Nada de muñecas, nada de carritos o pelotas. Combo, jama, richi. Traducción : bizcochos y pan serrano, semitas, rosquitas, manjar blanco, máchica (una harina que se tuesta y se come con azúcar), ñuña (un menestra que se revienta en aceite y se come mejor que maní) , cancha, jamones y cuy frito. La abuela se daba el trabajo de viajar en uno de esos carros viejos( modelo coche bomba), que antes eran los únicos que entraban a ese lado de la sierra, por donde el diablo perdió el poncho, cargada de esas cosas para cada familia de sus hijos. Nuestra casa siempre era el punto de reunión en torno a la abuelita. Y nadie acá tuvo la delicadeza de enseñarnos a decirle mamá o mamama o mamita, lo cual hubiera sido muy bonito porque a lo mejor nos hubiera acercado más a esta mujer extraordinaria, prudente y sabia. Yo sí pienso hacerlo con mis hijos, es decir, cuando los tenga (la fábrica se encuentra en etapa de producción, te cuento).

Mi abuela no tuvo una vida fácil. Es más, a veces he pensado que se escapó de alguno de esos libros donde la protagonista es una mujer valiente y osada. De pequeña, su mamá la abandonó y la dejó con su papá y un hermanito pequeño. Sea por el despecho o sepa Dios por qué más, su papá le hizo prometer que por nada del mundo se irían a vivir con su mamá, bajo amenaza de que si él moría, vendría del más allá a jalarle los pies por desobediente. Esto la marcó demasiado y en muchos sentidos. Cuando su papá murió, ella cumplió su promesa y deambuló de tía en tía, hasta que estuvo en edad de vivir sola, pues su hermano también murió pequeño. A veces, la acogían con cariño, otras como la oportunidad de hacerse de una empleada, porque es bien sabido que la gente, y aún más la familia, abusa del que está solo. Pero supongo que las penas que ella vivió le sirvieron para fortalecer su carácter, mientras que la necesidad de habitar un mundo distinto, estimuló su imaginación y ayudó a no dejar de lado su nobleza, esa que siempre demostraba cuando se trataba de ayudar a propios y extraños, sin pedir nada a cambio. Así que la abuela, lejos de ser una mujer amargada, por estos y otros golpes de la vida, era más bien alegre y gustaba de contarnos historias de todo tipo. Mis favoritas, las que más recuerdo, eran los cuentos clásicos que ella se sabía de manera muy diferente. Claro, tenía en su haber muchísimos cuentos de aparecidos y almas en pena, en las cuáles ella se había enfrentado tete a tete con un ser del más allá para que no anden espantando a sus hijos, pero esas no las contaba en vísperas de Navidad . En las historias pre navideñas de mi abuela, las protagonistas siempre hacían algo imprevisto o le sucedían cosas después del “…y vivieron felices por siempre”.


Yo no me supe la versión de librería de la Cenicienta hasta que aprendí a leer. Mi abuela nos contó una en donde la heroína era una joven llamada “Marquita Cenicienta” y su vida no se limitaba a la zapatilla de cristal , sino que luego de casarse con el príncipe, vivía muchas más aventuras. Por supuesto, las hermanastras siempre eran malas (como unas primas suyas) y la hija amaba a su padre y lo perdonaba, pero no había una mamá en la historia. Decía que esos cuentos los aprendió de una viejita que había sido la mujer de un cura español, de quien ella a su vez los aprendió porque en sus tiempos (de la viejita y el cura), las mujeres solamente bordaban, cocinaban y criaban hijos. Mi propia abuela sabía lo elemental como para valerse en la vida, pero nada más. Por supuesto, también nos contaba la historia del Niño Jesús, en las últimas noches frías de Lima. Prendía una velita y se ponía a rezar ante el Nacimiento, con mis hermanos y Yo de compañía, esperando que nos contara lo que hicieron los Reyes Magos y cómo es que la Sagrada Familia huyó para Egipto.
Ella era muy entusiasta con eso de armar el pesebre y es en parte por ella que sigo armándolo cada año e incluso, lo hago en donde me lo pidan. Decía que quien “viste el nacimiento, se va al cielo con zapatos y todo”. Presiento que me faltan unos 1’899,232 nacimientos para conseguir mi indulgencia. Un poco difícil de lograr en esta encarnación, creo. De cualquier manera, el recuerdo de la abuela me acompaña por estos días, aunque para serte sincera, no me deja ningún día del año. Y no porque hayamos sido las mejores amigas. A mí me faltó aprender a tratarla más y mejor. No tuve paciencia con su ancianidad, con el “Abre la puerta. Cierra la puerta. Tengo frío. Tengo calor. Llévame al baño. Abre la ventana. Cierra la ventana…”no acepté que estaba en otra etapa de la vida en donde no podía contar más historias sin cansarse, sin olvidar, porque el Parkinson la agotaba. Aunque no es justificación, Yo era muy joven para comprender que si bien Ella nunca fue especialmente cariñosa con sus nietas, su amor lo traducía de otra manera: haciendo sombreros de rafia para regalarnos o colchas de lana de oveja , que hasta ahora nos protegen del perrísimo frío. O como cuando no nos atracaba ni una sola maña, ni un solo engreimiento y se pasaba de largo ante los berrinches, como si una fuera la hija del vidriero, (ósea totalmente transparente), para dejar que solita te calmaras y volvieras a ser Tú.


Siempre he creído que cuando una persona muy querida muere y la tratamos mal, el remordimiento nos acompaña toda la vida, de tal forma que empezamos a idealizarla, a ver solamente el lado bueno que , cuando vivos, no supimos apreciar. Entonces, somos capaces de ponerle hasta el mismo nombre de la persona ausente, a nuestros hijos, y nos damos golpes de pecho totalmente inútiles a la menor provocación o asomo de recuerdo. He pensado que Yo no quería mucho a mi abuela, porque no la recuerdo de modo sufrido. Pero descubro que tengo más de ella en mí que de mi abuelo, por quien Yo dejaba todo para escucharle, también, contar historias. Creo que no sólo llevo su nombre, si no su marca. Ese deseo enorme de cambiarlo todo a mi gusto y medida, de contar historias para hacerme la existencia más llevadera, de compartirlo todo con los míos como si este fuera el último día de mi vida, o también, esa rebeldía ante las cosas que me parecen injustas. Mis abuelos eran primos hermanos, así que por esas cosas de la sociedad y los prejuicios, nunca se casaron. De haberlo hecho, hay que reconocerlo, no hubieran durado mucho juntos, porque eran las dos caras de la moneda. Mi abuela era una mujer muy disciplinada y responsable, pero mi abuelo era jaranero y mujeriego, cosa que ella no aguantó a la primera y lo despachó en medio de una lluvia de piedras. Seguramente fue su primer amor, del tipo de los cuentos, pero no el gran amor de su vida como sus otras hijas (de una segunda unión) decían, porque ese lugar siempre lo ocupamos su familia.
En Navidad, Yo la siento más cerca, por todas estas cosas que te cuento. Ella siempre está aquí, conmigo, con nosotras, mis demás hermanas y Yo. En el carácter justo de Eli, en la sensibilidad y belleza de Melissa y en el espíritu emprendedor de Yani, por ejemplo. Así, creo que tal vez, cuando estemos en familia, quien sabe con mis futuras sobrinas e hijas, y ya que buena gente como ella no soy, pues no me va a quedar otra que contarles las aventuras que una vez ella nos contaba. Espero hacer honor a "su toque", como cada nieta.
Hoy quiero empezar la aventura de mi abuela, quien con su ejemplo (que vale más que las palabras) me hizo entender que lo más importante es no dejarse vencer por la adversidad y que, si quiero, siempre puedo hacer que la realidad también haga magia. Que lo más importante en la vida, en Navidad, no es lo que tengas para comer, para regalar o para adornar tu casa, sino lo que tienes para compartir, pero especialmente el tener “con quien”. Que no se necesita un día en el año para ser bueno, pero que si podemos hacer un alto para estar juntos, pues bienvenido sea. Que hubo una vez un niño, hijo de un carpintero, tan pobre como seguramente ella lo fue de pequeña, que vino al mundo y cambió la historia, con enseñanzas de perdón y amor hacia los demás, algo que no es difícil de practicar si dejamos de razonar ante todo y nos dejamos llevar por nuestros buenos instintos. Eso y mucho más me dejó como legado y aunque algunas veces no me sale tan bien el tema este, o me dejo llevar por la compulsión de comprar y comprar de una manera tan estúpida, ella anda por ahí dándome las lecciones y me trae en one a tierra firme, como cuando le hacía los berrinches…Y mejor cierro con los recuerdos aquí, de una vez, antes de que se me suba más el azúcar, y porque parece que todavía puedo lavarme los ojos de adentro hacia afuera, pero de la purita evocación, eso sí.