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6 sept 2010

Este pechito come papa (pero no hace colas)

En el centro, Gastón y el logo de Mistura
Mañana se inicia el tercer Festival Gastronómico Internacional de Lima, más conocido como la Feria Mistura, cuyo impulsor es el famosísimo chef peruano Gastón Acurio. No hay rostro más popular en nuestro país, desde hace unos años y aún por estas fechas, que el de este gordito cachetón, quien además de carismático y gran cocinero, es quien le ha dado un gran impulso a nuestra comida peruana .Tanto así, que cuando uno quiere referencias sobre algún huequito para enchancharse con el placer casi orgiástico de comer (que además de ese que estás pensando y el de dormir, dime si hay otro que le haga competencia), decimos: “Salió donde Gastón” (Aventura culinaria, su programa de TV)y basta, santa palabra, para apuntarse como comensal.
La feria toma el nombre de Mistura en alusión a la fusión que se dio entre nuestros productos y nuestra cocina autóctonos y las aportaciones de los diversos pueblos que ayudaron a formar nuestra nación: españoles, africanos, chinos, japoneses, italianos y árabes. Entonces, la idea de Mistura es promover esta fina asociación y que todas las personas la visiten y puedan disfrutar de lo mejorcito del arte culinario que, hoy por hoy, nuestro país tiene para ofrecer. Claro, todo al alcance de tu bolsillo (precios de hasta 12 soles por porción. ¡Baratazo!) Y además habrán charlas tradicionales acerca de los restaurantes más representativos y sus emprendedores, premiaciones a las especialidades culinarias como el mejor plato de anchoveta (cuídese Chelita, que ahí va el Jefecito! ), el joven cocinero, comedores populares ( y en estos no está la mano de bruja de la tía Laura Bozzo Mason) música, pasacalles y harta diversión donde la reina este año es la papa…mejor con mayúsculas :¡LA PAPA!
Habla causa! Dime si no te provoca..ñam!
Como hija menor, pero no por eso menos importante de la reina y señora de la papa, ósea mi mamá, que desde chiquitita me ha dado de comer este tubérculo en todas, pero en todas sus formas, y no hay día de nuestras vidas en que esta buena señora no prepare algo con papa (que me desmienta si puede mi querida hermana), tengo que declararme fan enamorada de la papa. Nada más rico para mí que una causita (de cariño porque la prefiero grandota) rellena con palta y camarones, pero igual no es menos rica, que cuando estás misio y te la preparas con tu atuncito no más y te compras tu sachet de mayonesa Alacena (que a mí me gusta la Hellman’s pero parece que a nadie más) porque el saborcito está en el ají amarillo y en la sazón que le pongas a tu papita amarilla. O tu papa rellena con carne y su salsita de cebollas, donde aplicamos la papa blanca. Eso por nombrar una de las 3,000 variedades que nuestra tierra bendita nos da y, que para ser honesta, no llego a conocer más que unas diez o doce. No tengo el gusto todavía con las otras 2,990. A ver cuáles son las que conozco: Tomasa Condemayta ( con nombre, apellido y blasón, para que veas, o conocida también como Papa Blanca), Canchay, Huamantanga, Amarilla (como Yo) , Cóctel (enanas, como Yo también), Huayro, Canchán ( y no “conchán” aunque habría que serlo para decir que no te gusta), Perricholi ( botellita de Jerez!), Andina ( que Mr. Chips ha lanzado unas papitas en hojuelas de esta variedad que son una delicia…pobres mis arterias, lo sé) y Revolución. Pero como decía, hay como 3,000 y en el mundo se conocen 5,000. Ósea, la mayor diversidad, a mucho honor, la tenemos aquí, donde además se encuentra su cuna … arrorró papita ♪ arrorró mi amor♪
Este año, Mistura espera unos doscientos mil visitantes y Yo, aunque no alcancé a la preventa de entradas (que estaban más baratas) igual, me apunto y espero dejarme caer por ahí. Claro, esto motivada más por la promesa de que este año no habrán colas y que se sancionaría a los participantes en caso de generarse alguna. Jojolete. ¡Qué rico sería que esto se pudiera aplicar a la vida diaria! Yo odio las colas, y nunca me canso de decirlo, a causa del primer gobierno aprista. Ahí tienes Tú un trauma del cual, el señor Presidente es el padre y este podría ser su primer hijo fuera del matrimonio. Escasez, Estatificación y Dólar MUC, algunos de los hermanitos . Pero es que ¿quién, díganme, amigos base 3 y 4, quién no recuerda lo que era levantarte sábado por la mañana para ir a hacer la colita esta del arroz o el azúcar?

Déjenme dormir!!
Mi día, empezaba más o menos con los alaridos de Señora Madre, reina de la papa: “¡Despierteeeeeeen! Que va a llegar el camión del azúcar a Palominoooooooooo”. Palomino no era un mercado, sino una urbanización, a donde, hasta hoy no sé cómo ni por qué, debía llegar un camión cargado de azúcar y arroz, que escaseaba en ese entonces, para ser vendido a kilo por cabeza. Claro, una cosa es que te lo ponga en letras y eches a volar tu imaginación y otra muy diferente que escuches el nivel de decibeles con el cual nos despertaba mi madre. Ni pensar en el desayuno. Pese a que no eran ni las 7 de la mañana, no te quedaba otra que limpiarte las legañas y con las mismas volar a hacer tu colita con tus hermanos. Una hora, dos horas, 10 de la mañana, 11, 12…1.30 de la tarde, en pleno sol de primavera (antes de los efectos del cambio climático, Ché), cuando ya no tenía ganas ni de pensar, Yo , la mártir del kilo de azúcar y arroz, vi llegar a lo lejos un camión enorme, de esos que se usan para transportar ganado (al menos un vecino mío lo hacía y recuerdo que al pasar por su puerta, con el camión estacionado, siempre olía a bosta de vaca, así que para mí era el vecino de la bosta ) pero lo creí un espejismo…hubiera sido mejor que se tratara del camión de helados D’Onofrio, pero no…era el bendito y esperado camión. Luego de eso, juro que no recuerdo más. No sé si me desmayé, no sé como volví a casa, no sé si compré. No sé nada porque el recuerdo del sol en mi cabeza me hace dudar hasta de que esto sucediera. Pero mi hermana, con quien llevo el trauma en sociedad, me dice que sí, que así eran esas épocas. Esto para mostrarte solamente uno de los males que recuerdo de ese desastroso primer gobierno. Tanto que me hizo jurar que cuando Yo votara (cosa que sucedió mucho después, en la época del Chino)¡Huiflas, pichón!¡Never in the life! Lo haría por Alan…pero ya ves lo que pasó. En fin, es otro rollo.
Y rollo también es el que nunca voy a bajar si sigo de apuntada para irme con C. a comer esas cosas que la dieta y el fitness , me tienen prohibidas. Ironías de esta vida: mañana empiezan mis clases de baile. Para mal de males (debería decir bien de bienes, según como se quiera mirar), este año el país invitado a la Feria Mistura es España. ¡Con lo que Yo muero por probar uno de sus platos! Ya se me está haciendo agua la boca por una paellita o algún dulcecito de la tierra de Doña Letizia (cada día más regia y más flaca, la maldita ¿cómo hará?). Y es que la idea de esta feria y la ambiciosa proyección de su creador son que salga al mundo, o mejor, que el mundo venga y se interese en nuestros productos. ¡Que sí tenemos mucho más que ofrecer! La cita es en el Parque de la Exposición y si compras tu entrada en Real Plaza (Centro Cívico) te llevan gratis hasta ahí.

No dejes de visitar la zona de los dulces y empújate tus ricos Picarones (¡echa!) o tus Alfajores con manjar blanco (de estos me como hasta reventar y quedar con la boca blanca, como si hubiera besado yeso) y especialmente, si encuentras los Suspiros de Maga, apúntateeeee porque esta señora hace unas maravillas que se te cae el casette con todo y tu Corega. Te lo digo Yo que tengo su tienda a unas cuadritas de mi oficina, donde peco, peco y peco especialmente con las Tres Leches, que ya doy pena. Luego tengo que matarme de hambre unos días para que no se me reviente la faja. Es una condena. Mientras, me consuelo con una manzana y te dejo este vídeo que todos conocemos, de la campaña del Ministerio de Agricultura "Papea Perú". Que te aproveche y come tu papa : )


12 ago 2010

Crónica de un cumpleaños no anunciado

Y es que nunca lo colgué en el blog por esas pastruladas que a veces me atacan (Ok, me daba roche y ahora no me dá, mañana quién sabe? China Toon bipolar) pero no me voy a poner a rememorar los mil cumpleaños (¡Ya vá! ¡La exagerada siempre!) Que he pasado desde que era una niña. Aunque este espacio me esté sirviendo más que el psicoanálisis para curar mis traumas de la infancia (aparte de los nuevos que tengo en el chip) y que lo digo en serio, no iré tan atrás, pero aclaro que no es porque la memoria no me de. Todavía no me ataca el alemán, ojo, sino porque (será por los años, será melón o será sandía) el último fue diferente. Juzgue usted.
Pues bien, fue el 15 de junio, en plenitito invierno, con el pelo que se me reveló del planchado y en olor de chocolate (me hicieron un laceado con la técnica Chocoliss que, hoy ya es historia), estaba de vacaciones cortas, pues solamente me dieron una semana en la chamba, y con mil cosas para hacer dentro y fuera de casa. ¿Por qué miércoles siento que en las vacaciones termino trabajando más? De cualquier modo, quería celebrar mi cumple saliendo por ahí, dar vueltas, pensar en la inmortalidad del cangrejo y qué se Yo más, con tal de retrasar un poco el tema este de sentarte a pensar en la andanada de años que tan pronto, a una, se le vienen encima.
Bajo estas consignas, el día empezó con mi lista de prohibiciones de cumpleaños para C. La primera: NO TORTA porque eso provoca cantar Happy Birthday y esa es la segunda prohibición. NO CANCIÓN y menos con disco. Yo no entiendo porqué cantamos en inglés primero y luego en español, y mal cantado todavía ( japiverdeitullu ♪ japiverde Chinatuncitaaa♪♫ japiverdeitulluuuu♫), otra que es recontra incómodo la parte aquella de la cancioncita en donde no hay letra y que todo el mundo rellena con aplausos. Mi naturaleza tímida hace que huya de ese bochornoso momento desde que alguna vez, en casa de mis suegros, quedé atrapada y sin salida, con cara de sonsa y roja como bombita de Navidad ( ♫Sorpresaaaaa ♪). Por eso, cada cumple, tomo vacaciones para que no me agarre en la chamba. No se les vaya a ocurrir darle a la tradición de la cantada bilingue.
A mi familia, le quise prohibir la cantada en sí misma, pero les llegó altamente lo que Yo dije y se sentaron en mis prohibiciones, pero del puro amor. Aunque esa gente no me respeta, disco al menos no hubo, torta sí. Se aprovechan de mi nobleza.
 La tercera prohibición  para C : Terminantemente prohibido OLVIDAR EL REGALO que para eso le  resulto económica en otras fechas, que no joda, merecía mi libro de Bryce… y la cuarta es más bien una solicitud, "¡Vamos a pasear!". Sí, sí, prometo andar más por cualquier otro lado, pero es que no lo pude evitar, ya te sabes el lugar ¿no? Me llama la llama, bueno no, el Centro de Lima. Me parece que C. no entiende mucho esta relación mía con el Damero de Pizarro y callecitas aledañas, habiendo tantos otros lugares más "sofisticados" en donde pasarla bien, pero como no es aguafiestas, me sigue la corriente y todos felices. Y es que una de las cosas que me atrae es que siempre hay alguna exposición por ver, novedad, curiosidad, mil cosas por las cuáles uno puede visitar el Centro. Esta vez, le tocó el turno a la exposición "El mundo azul de Doris Gibson", dama limeña, fundadora de la Revista Caretas, todo un referente del periodismo de investigación en nuestro país. Esta señora, en tiempos en que las mamás solamente iban a tés de tías, cocinaban, lavaban, preparaban conservas, etc., iba a tertulias con intelectuales y artistas, cocinaba ideas, lavaba conciencias, se preparaba para el futuro etc. La cita fue en la casa Bernardo O'Higgins, en el medio del Jirón de la Unión.
Y azul era su mundo porque gustaba pintar sus espacios de color azul añil para sentirse en las alturas. Amiga de muchos políticos, intelectuales y artistas como el pintor iqueño Sérvulo Gutiérrez, quien la pintó desnuda y con quien tuvo una apasionada relación y luego una amistad ,que acompañó los últimos días del artista.Pero no quiero sacarle aquí todos sus anticuchos, no, sino quiero recordar un poco que esta mujer, gustaba ir contracorriente y la hizo linda, pues no sólo fundó una revista que marcó época, sino que Ella misma , también lo hizo.Cuentan,que le encantaba firmar cheques porque le daba una sensación de poder. Me imagino lo que sería si es cierto,que fue educada para ser una dama de sociedad (calladita no más, de su casa al mercado y del mercado a su casa) y sin embargo, se nos fue por otro camino.Tremenda, Doris.

Tomé muchas fotos de la expo, pero no es cosa de ponerlas todas acá porque me faltaría espacio para el otro lugar que visité: La Estación Central del Ferrocarril de Desamparados. La verdad es que salgo en todas con unos cachetes de marrana flaca y que ,en salvaguarda de mi honor y vanidad, prefiero no mostrar. Vanitas, vanitates. Bueno, había una Expo de Literatura Peruana. Desde hace algún tiempo, la estación fue remodelada y embellecida. En verdad es un edificio hermoso, afrancesado, que se inauguró en 1912, situado justo a la vuelta del Palacio de Gobierno, colindante con el río Rímac, que en ese entonces, no era la lástima que es hoy. Hasta se podían pescar camarones ¿Lo puedes creer? No hay duda de que los seres humanos somos los únicos animales que destruimos nuestro hábitat. Pero bueno, la expo mostraba en diversas salas todas las etapas de nuestras letras y sus distintas corrientes. Me emocioné cuando encontré el "módulo" dedicado a un ilustre miembro de la familia Toon : Ciro Alegría Bazán, uno de los máximos representantes de la narrativa indigenista y pariente por el lado de mi padre y sí, también es  lío su filiación, para variar XP. Nunca tuve el honor de conocerle porque murió muchisisísimo antes de que Yo naciera (por siaca, murió el 67, muuuuucho y Yo , ni en proyecto, eh?), pero siento gran admiración y orgullo por su obra. "Los perros hambrientos" es un libro obligatorio en los resúmenes escolares. A mi me encantó la historia de los perros "Hueso"y "Pellejo" y de su astuta ama, La Vieja y durante años usamos esos nombres para molestar a mi hermano, que era tan flaco, pero tan flaco, que su ropa me quedaba exactita, pese a  que Yo era un fideo con ojales.

Cada sala, estaba decorada con unos murales preciosos. Acuarelas de Lima, estampas de una época que se fué y no volverá. Súper nostálgicas, como esta de la Plaza Mayor.

 
También encontré, en la sala dedicada a la Literatura Infantil, un cuento que casi había olvidado : de Francisco Izquierdo Ríos, El Bagrecico (precursor de "Nemo", fácil, eh?) que fué mi adoración en el 4to. de primaria. Yo quería vivir sus aventuras.

 
 En el lado de la poesía, encontré a Blanca Varela, claro y a Vallejo. Pero mi total admiración (ya sé, profana me dirán) esta con Nicomedes Santa Cruz, el célebre decimista (Don Nico para la yenti) y que hasta ahora no pierde vigencia. "Pelona" se la he recitado a un montón de amigas completita y claro, cada vez que hago un cambio en mi look,  no falta uno que por lo menos me diga : "¡Cómo has cambiado , Pelona!" (mayyy) y si quieres contar lo bestia que eras para las matemáticas en tu cole (la historia de mi vida y aquí me tienes, de supervisora contable), dirás : "A cocachos aprendí".

 
 Entre los murales que alternan las salas, encontre estos que me encantaron y las tengo que mostrar, sí o sí, para que tengas una idea de lo que fue el Jirón de la Unión a principios del siglo XX. Cada que la veo, me siento parte de. Disculparás el caramelo.... 
Esperando el coche y los caballos
En la parte dedicada a Chabuca Granda, su inspiración : el Puente de los Suspiros, de Barranco.
Terminamos la visita, luego de ir por tooodas las salas y Yo estaba más feliz que niño en 15 de agosto (Día del Niño, ese día estaré no habida para mis sobrinos, ñij,ñij). Pasamos por la sala dedicada a MarioVargas llosa, llena de fotos de diferentes etapas de su vida, libros, artículos periodísticos,  entrevistas y todo lo que te puedas imaginar acerca del gran MVLL y , cómo no, visitamos la sala dedicada a Martín Adán, no sin antes pasar por la cafetería de la estación, que tiene vista a las líneas del ferrocarril, y tomar una foto. Al fondo, El Cerro San Cristóbal y su cruz iluminada. En primer plano: C y Yo, arrochado Él, y más sinverguenza, Yo.

Fue un día diferente, extraño, sin sensación de cumplir nada, pero con un toque especial. A veces necesito tiempo para observar lo que hay a mi alrededor y sentir que existen otras cosas más allá de la rutina. Y sí , al llegar a la casa esperaban toda la tribu macondiana  de mis amores y algunos amigos , que me aplastaron en el mueble sin  piedad (tremendo apanado) , hasta terminar chinos de risa. Bueno, Yo desde que nací.
¿Estilo afrancesado, dije? Pues acá la tienes: la Estación del Ferrocarril...♪Yo te ví en un tren♫...

La estación, de noche y con la iluminación especial que hace unos años le pusieron a varios edificios emblemáticos del Centro Histórico de Lima.
Esta foto la tomé prestada de friendlimaa1 de Photbucket, recién la subí hoy porque como fui de noche, no pude hacer la foto del techo de vitrales, pero quería mostrarlo y compartir su belleza...totalmente inadvertida por mi, hasta ese día.

4 ago 2010

Chin-chon,voy a pasear al Barrio Chino

A mí, no sé qué se me da por el Centro de Lima. Será que desde siempre ha sido un punto medio para todo. Ahí paseaba con mis viejitos de chibola, solo por mirar y nada más, porque todo estaba cerrado en domingo. Me iba a jironear (término que revela mi antigüedad porque ya nadie le dice así a caminar por el Jirón de la Unión) con mis amigas en la adolescencia, lo cual es mucho decir porque apenas y me dejaban salir y con las justas tomar un micro, la línea 20 de aquel entonces. También iba de compras con mi hermana (y bien poco en verdad, porque todo o casi todo era hecho en casa, léase por mi mamá); y de grandota, ya en la universidad, acompañada de mi amiga Sandra, nos metíamos la lateada por Quilca, Tacna, Colmena , Dos de Mayo , Uruguay y Venezuela en busca de joyas literarias. Esos libros reviejitos de los que ya no hay, y que hoy ocupan mi librero. No más, biblioteca. Desde que vi la de Vargas Llosa, la he degradado a librero, hasta que tome forma y abundancia. Lleno de vida está, eso sí.
Este domingo se me dio por volver al Barrio Chino. Hace siglos que no pisaba por allí. Había querido ir desde el Año Nuevo Chino, que para ellos cayó 14 de febrero (porque soy anti San Valentín) pero fue el único día que encontré para fugar a la playa a tomar algo de sol y brisa marina y de pasadita a dorarme los min paws (mis hinchados y blancos pies), que ya estaban pasando mucho roche. El caso es que se me hizo tarde. Mis amigos, compañeros de playa, cine, vida y demás, querían comer pizza y tomar vino por el tema este de la amistad y el amor (¡sí, claro! ¡Voy a creer!), a Ellos se les unió C. y me chotearon mis Dragones chinos y mi despegue esotérico, ya que este año tocaba Tigre, ósea mi año. Pero bueno, en lugar de comer unos Rollitos Primavera o los ricos wantanes fritos, caballera, pizza y vino en Pulcinella. Así que me hice la firme promesa de ir pronto y hasta ahora pude.
¿Qué tiene esta calle que me hace salir en domingo (cosa que detesto, además) , en medio de este frío tan perro que me congela la nariz y enrojece mis cachetes? Para empezar, un precioso arco te da la bienvenida: “Bajo el cielo todos los hombres somos iguales” está escrito en sus caracteres. Su significado lo sé desde hace tiempo y no sé cómo (pol si acaso, China Toon no leel chino) pero supongo que expresa el deseo de los inmigrantes chinos que llegaron hace más de 150 años. Nada más justo en esta vida, además. Claro, también te sale al paso la doñita que te lee las cartas, baratito no más o el señor que te vende unos plásticos para la cocina que Yo, ama de casa no desesperada, ni entiendo para qué sirven y ni quiero entender. Mientras tanto, el olorcito a Sopa Wantan se va colando por mi nariz. Luego me salen al encuentro unos patos asados y colgados por el cogote, en exhibición total de sus doradas carnes. Pero no me voy a hacer la que no: huelen bien y se me hace agua la boca y es que Yo, al igual que muchos, amo los animales pero no puedo evitar comerlos. El cielo que me juzgue.

 Así íbamos, buscando un buen chifa, hasta que C. recordó que cuando hicieron la remodelación de Barrio Chino “adoptó” una baldosa y acaso su nombre andaba por allí confundido entre las otras 29 000 mil baldosas más que acompañan a los animales del calendario chino, por todo lo largo de la calle Capón. Como tarados la hubiéramos seguido buscando (este hombre es muy obstinado) si no fuera porque nuestras tripas sonaron al rescate y entonces C. acudió al llamado de la selva y Yo con Él. Entramos al  Chifa Wa Lok y Yo (siempre poniendo la nota discordante) pedí mi plato acompañado con Coca – Cola, por favor. Lo bueno es que acá no me miran como a pecadora por no pedir la bebida de sabor nacional, como en otros chifas. Andan demasiado ocupados con la cantidad enorme de gente que los visita. Yo nunca pensé que gustara tanto esta comida de fusión. Cosa curiosa: en el Barrio Chino no hay tantos chinos como esperaba encontrar. Dijo alguien por ahí: “Levanta una piedra y encontrarás un chino” , Digo Yo : “¿A dónde se metieron?”… y creo que mejor preguntar con quién, porque de lejos empiezo a notar unos rasgos bien mesclados : ojos negros y grandes pero que terminan en puntitas, pestañas rizadas y largas, mejillas saltonas, cabello negro y medio lacio-medio ondeado, nariz enana, cara de plato. ¡Chuma! Soy Yo, en el espejo.
Más o menos así, pero con unas colecitas y algunas papas.
Cuenta mi leyenda personal, que nací en una clínica que quedaba por el Mercado Central. La Clínica Sánchez Moreno, a unas cuadras no más del Barrio Chino. Como jamás me parecí a mis hermanos (salvo por la voz chillona a mi hermana, pero eso no cuenta) Ellos se divertían inventando historias sobre mi origen: “Resulta que te trajeron a dejar a la puerta de la casa en una canastita de papas y como mi mamá la encontró, se quedó con las papas y contigo”. El acompañamiento variaba: a veces eran papas otras eran coles. El caso es que Yo me resentía y luego torturaba a mi mamá con mis preguntas: “ ¿Dónde nací?, A qué hora?, Cómo fue? “ Y luego cuando me enteré que el Barrio Chino estaba muy cerca de mi lugar de nacimiento: “¿Estás segura de que no me cambiaron? Porque a lo mejor NO soy tu hija y MIS padres tienen un chifa elegante en la calle Capón y son millonarios”. Y mis crueles hermanos alimentaban la leyenda: cambiada al nacer y criada por matrimonio peruano. Por supuesto, mi mamá salía en defensa de la presión alta que le costó el parirme.
Recordando esto, se me dio ahora a mí por buscar los restos de la tal clínica. Tal vez, en el fondo, temiese que no existió jamás y mi leyenda podría ir tomando visos de verdad. No le dije nada a C. solamente lo hice caminar y caminar hasta llegar a Mesa Redonda, a la disimulada, íbamos admirando la Arquitectura Colonial, los viejos balcones a punto de caer, los templos en refacción, la calle de los perritos (le decimos así porque venden cachorros, pero creo que es jirón Ayacucho) de donde saqué volando a C. que me anda jodiendo por un perro si acaso no tenemos hijos (será lo mismo, sí, claro! Ayyyyychhhhh!) y la verdad, ni muerta, de lejos no más (es para el perro). En esas andábamos cuando a mi vista apareció un edificio antiguo, no tanto, como de los 70 más bien, que ostentaba en el frontis este nombre EDIFICIO SANCHEZ MORENO. De modo que pensé que si hay un edificio que se llama así por ahí cerca, bien ha podido haber una clínica, pero claro, el crecimiento desproporcionado de Lima, la inmigración, la contaminación , el smog, etc., hicieron que la clínica en donde nací , cerrara sus puertas, tal como me lo dijo Señora Madre una vez. Iba explicando esto a C. y preguntando “¿Qué crees Tú que habrá pasado con ella?, ¿dónde estará?” Y este hombre cruel no tuvo otra que decirme que mejor ya ni busque porque seguramente, en su lugar, hay un prostíbulo. Sacrílegooooo!!! Por supuesto, hasta allí llegué con el tema de la clínica, las niñas cambiadas y el supuesto secreto de mi filiación, antes de que mi imaginación me traicione y me crea hija de alguna sing song girl o de la Dama de las Camelias Chinas. Pero en verdad disfruté caminando y curioseando en un lugar donde, por primera vez, a la gente no le llama la atención mi chinitud , cosa que me pasa todo el tiempo siempre que piso un chifa, por ejemplo. Hasta la tía Castula, una pariente de mi mamá alguna vez, al conocernos, me dijo “ Ahhh! Tú eres la diferente”. Ganas de mandarla a la chu…petería y a la con…fitería, no me faltaron pero
estábamos en un velorio y el dolor pudo más. Con semejante nombre ¿YO le parezco diferente? ¡Igualada!

Volviendo al Barrio Chino y a propósito del título de este post, recordé una canción de un grupo argentino de reggae y ská , Alphonso S’Entrega , llamada “Barrio Chino” que se mandaba con una letra de ging sen, chop suey y geishas. Estas últimas que nada tiene que ver con la cultura china, por cierto. Sin embargo pienso que para que se les haya ocurrido escribir algo así, es muy probable que hayan tomado de inspiración a alguna argenchina o al mismo Barrio Chino que también hay por allá. Y es que la presencia china en el mundo se siente no solo por sus chorrocientos millones de habitantes, sino porque sus “hojas” en verdad, están en todas partes. En Perú solamente, hay más de 2 millones de descendientes chinos y la verdad no sé decir si Yo puedo contarme entre ellos, porque mis antepasados con sus enredos macondianos han contribuido a complicar el origen de su descendencia. De puro milagro no tenemos la cola de cerdo. Por lo menos no de manera visible. Bueno, mejor comparto con los nostálgicos, como Yo, el vídeo de esta canción del año 87…está medio oscurón, pero considera la de años que han pasado. Y visita el Barrio Chino, pero si encuentras la clínica Sánchez Moreno convertida en bulín…por favor, no me lo digas.



22 jun 2010

Aventuras en el Ombligo del Mundo

Desde que C y Yo nos casamos decidimos hacer los viajes que de solteros no hicimos, antes de que vinieran los cabezones (léase bebés) y antes de que se nos acaben la plata o las ganas. Por eso, contraviniendo a ciertas tradiciones, léase la típica fiesta en la casa de tal o en el club cual, se nos ocurrió que para el Año Nuevo, debíamos hacer un viaje y recargarnos de energías positivas. Lo más lejos posible de todo y de todos. Para esto, que mejor que el Cusco," ¿no, mi amor?". Y cual fervientes seguidores de “El Secreto” solamente lo deseamos y púm! La circunstancia se dio. Chapamos maletas, ropita abrigadora (me fui de shopping en busca de los calentadores perfectos, yeeee), coca (de aquella que se hierve para tecito, pues), unas galletitas de agua, la cajita de Sorochepills (mi nuevo infaltable para viajes largos y de altura, benditos sean!) y mi bolsita(bolsota, mejor) de caramelos de limón porque, Oh, detalle! El viajecito lo haríamos en bus. Cruz del Sur, primera clase, todas las comidas y 21 horas por delante! Previo discurso de C. sobre el sentido de la aventura y lo hermoso que sería el paisaje. Muy Green Peace, Él.
Costó que me convenciera de volverme la aventurera que ya no soy. Costó, especialmente cuando nuestra agencia de viajes (Red de viajes ,aquí va el cherry) nos dijo que el plumón marcador para redibujar nuestros pompis venía incluido en el paquete. En fin, que hasta Cusco nadie nos para, mi cielo, y todo bien literal. A decir verdad, hicimos dos paradas, una en el Sur (Chincha) y otra en Ayacucho (plena sierra peruana). Decir que el paisaje del camino era bello es decir poco. Espectacular, variopinto, emocionante y no me fue tan mal con la altura, porque, claro, hice uso de mis pastillas y me la pase chupa y chupa mis caramelitos. Lo único pufi fue una niña que estaba delante de nosotros y se la pasó vomitando todo el viaje. Pobre, eso de viajar sólo con el papá no funcionó para Ella y ni hablar de compartir mis pastillas, que no son Desenfriolito, tampoco. En todo caso, diré que mi recuerdo del bus no huele a aventura.
Cuando llegamos a Cusco me sentí besada por la ciudad. Una fina corriente de aire me dio en la cara. Camino al hotel, tuve que despertar de mi ensueño porque ahí los choferes son tan temerarios como acá. Tu par de ojos no son nada, mi estimada, y cualquier precaución es poca, pero hasta de eso me olvidé cuando empezamos el tour: Koricancha, donde nos agarró la lluvia y compré las caperucitas de plástico porque, para variar, paraguas no tenemos, luego Pisac, Quenqo, Urubamba , ósea Valle Sagrado de los Incas y más lluvia, riquísima lluvia, mucha historia y la sensación de estar viviendo algo irreal, algo mágico. Lo que sientes no lo puedes explicar con palabras y tampoco, luego de todo ese paseo te queda aire para hacerlo. Subimos, bajamos, trepamos, andamos en medio de gente venida de todas partes del continente y del resto del mundo. Nuestra apretada agenda nos puso en marcha hacia Aguas Calientes muy pronto. Lo genial es que teníamos nuestra manchita: gente de la Colonia Nikkei, amigos muy entrañables, mis primas-sobrinas-tías (enredos familiares mismo Cien años de soledad) y nos la pasamos chévere. Los desayunos especialmente, juntos, conversando, tomando el cafecito de ley con su pan crocante, rico, con aroma a sierra. Almuerzos en medio de risas, picando la comida de todos, tomando coca caliente. Como buena, hasta enseñé a unos chilenitos (chiquillos ellos) a prepararse un mate, muy seria Yo, con mística para impresionar, cuando la impresionada era Yo. Luego, los microclimas son otra cosa. Puedes pasar del sol a la lluvia con una facilidad que no te la puedes creer. Es como una línea trazada en tierra. De aquí para acá tienes Sol y pasándola llueve un poco ya? pero hasta aquí no más, ok? Porque le toca de nuevo al Sol…
Foto 1) Palacio Koricacha, vista exterior. Foto2) Plaza de Armas

Fotaleza de Sacsayhuamán
Plaza de Armas. Víspera de Año Nuevo

Valle Sagrado
El Año Nuevo nos cogió a todos en el hotel de Aguas Calientes. Yo medio calata, vistiéndome con todo lo que pude hallar porque afuera llovía a mares (Como no había visto desde nuestro viaje a Brasil, y hasta creo que más) y casi peleando con C. porque soy una demorona de michi. No pude hacer todas las cábalas que hago año tras año. Nada de bañarse con flores y perfumes, ni doce uvas, ni deseos al comerlas, salvo mis lentejas de rigor. Tengo esa tonta costumbre de llenar mi monedero de lentejas, dizque para que no me falte el dinero. Sea por esto o porque me mato trabajando aunque no lo parezca, hasta ahora, me ha ligado. En fin, terminé saliendo apurada repartiendo lentejas a todos mis amigos y a C., con su besito de por medio, y así se deje de joder un poco, ¡que es Año Nuevo! Hasta la cena fiesta danzant , nadie nos para…pero claro, no vale demorarse mucho porque el guía nos recogía a las 5 de la madrugada para nuestro amanecer en Macchu Picchu.
No quiero ser agualete, pero si Cusco es una ciudad que te cuesta un ojo de la cara, Macchu Picchu te deja ciega. Un sándwich de pollo, modelo croissant te cuesta 24 soles, Plop! No sé pues, lo hizo quién y en qué museo está ahora? Pero bueno, para un turista extranjero pagar 8 dólares les parecerá rebaratísimo, supongo y todo está orientado a eso, en realidad. Pero en fin, siempre puedes llevar tu propia comida con tus bolsitas para la basura, no seas cochineli, por fa. Y no te olvides de llevar tu remolque. Yo tenía a C. que cada que me cansaba me cogía por un brazo y me llevaba cual bulto porque ya no podía respirar y mis pobres piernas, con el sobre entrenamiento de los días anteriores, parecían no poder dar un paso más, pero lindo mi amor, siempre salvando a esta pobre China.



Decirte que Macchu Picchu es espectacular es ser repetitiva, ¿no? Pero lo es, mil veces lo es y vale la pena tanto sufrimiento y tanto calor que te soplas una vez que el Sol, que hasta entonces ni se había asomado, hace su entrada triunfal y despeja toda esa neblina que ya te estaba haciendo maldecir a los Apus (señores de los cerros) porque no podías ver nada, de nada. Pero ahí está el Wayna Picchu (el inca joven), la ciudadela y sus camélidos preciosos , pastando tranquis , como si Tú no estuvieras ahí. Ahora, a ver, trépate hasta lo alto de la Casa del Vigilante para que tengas la panorámica de rigor, toma tus fotos y disfruta del aire fresco que eso no hay en Lima. Si puedes y no genera ningún desequilibrio ecológico, haz tu pago a la tierra: ofrece tu hojita de coca y tu lentejita a la Mama Pacha (Madre Tierra) para que no te falte la platita y la salud, pero sobre todo, da las gracias a Dios por qué naciste en esta tierra bendita, donde hay tanto que ver y tanto que disfrutar como la maravilla que tienes ante tus ojos.


El retorno a la ciudad,no te lo aconsejo en tren cuando es de día pues hace un calor tan sofocante como el de Piura y por ninguna ventana entra el suficiente aire. Esa fue mi realidad de Perurail, clase económica. Ahora, si tienes un poco más de 300 cocos para pagar tu Hiram Bingham, bien por ti y grande má! Pero te aconsejo que te aprietes un poco el cinturón porque lo que tienes para comprar en las ferias es mucho y no tan barato. Eso sí, no dejes de comer tu choclo con queso en la estación porque no hay nada igual por Lima. Esos choclos tienen unas muelas tan grandes como las de Magaly y las mamachas te los dan calentitos, de la ollita a tu panquita y de la panquita a tu boquita. Rico.
De vuelta en la ciudad me agarraron unas ganas de quedarme, tan fuertes, que hasta ahora creo que podría vivir allí, especialmente cuando conocimos a Kyi , una japonesa que vino de turista y se quedó flechada por la belleza de la ciudad imperial. Más criolla que cualquiera de nosotros, Kyi se conoce cada riconcito y se las sabe de todas, toda pues trabaja en turismo. Muy expresiva, muy conversadora como no te puedes imaginar a una japonesa y creo que todos quedamos encantados con Ella, nos comentaba lo que ya habíamos notado: que les falta mucho en cuanto a atención al turista, para alcanzar siquiera a Lima. Suponemos que es porque la gente no para de llegar y ya se sobraron, que te hacen esperar un ratazazazo para darte una pizza a la leña, en una noche en la cual no hay tanta gente en el local de tu elección. O que si un cliente rompe algo sin querer, casi te hacen un juicio, en lugar del clásico “no se preocupe, ahora limpiamos esto” al cual nos acostumbramos en la capital. Pero bueno, digamos que nada es perfecto y que todo lo demás compensa estos antipáticos detalles. Aclaro que esto último no me pasó a mí, aunque conociendo mis torpezas, bien pudo ser, pero nones.Testigo soy.

11 jun 2010

Brilla,brilla Sudáfrica!


Y Yo no me he podido sustraer a la fiebre mundialera. ¿Qué puedo hacer? Ayer, en el cierra puertas de Ripley, estuve solamente una hora (intentando no desbordar la tarjeta) y vi pasar 4 felices hombres empujando sus pantallas LCD o Plasma como si de trofeos se trataran. Estaban en la gloria. Cuarenta y dos pulgadas, no te la pierdas.
Por todo lugar donde voy se respira el mundial. Prendo mi radio y dale con el waka-waka, prendo mi tv y veo a Shakira mueve y mueve las caderas y alzando las manos, una pequeña variante pero igual( ¿no tiene otra cosa más que hacer esta niña?), en fin, trabajo con hombres y vivo con uno.Caballero, no más hay que aplicar la de Macchiavello :”Si no puedes con el enemigo, únete a Él”, así que ya organizamos nuestra Polla Mundialera (descuiden, no me leen en España) con los chicos de mi área, pero en vez de apostar platita, le vamos al postre de una pastelería buenzaza de aquí de Benavides. Ríete de mi Zakumi.
Pero, frivolidades aparte, ayer me quedé muy sorprendida al ver un reportaje acerca de la pobreza en Sudáfrica. Claro, no es novedad, pero casi, con toda esta fiebre, me había olvidado de las tristes condiciones en las que muchas personas viven, igual que en nuestro país.

 Luego de más de 14 años de abolido el Apartheid, triste política de segregación racial en todos los aspectos : políticos, sociales, económicos, etc., Sudáfrica es un país donde las diferencias todavía se marcan. Se dice que la inversión para este evento llega a los 23 millones de euros. Es una cifra tan grande que de verdad no me puedo imaginar ni cómo gastarla, ni en cuanto tiempo. Imagino que su gobierno ha querido mostrar una cara diferente de su país y atraer el turismo, las inversiones, qué se Yo, y lo comprendo, pero el reportaje que vi, mostraba a la gente arrimada en casas de latones, como si no quisieran que se vea y punto. Me hizo pensar en una tira de Mafalda, del genial dibujante argentino Quino, en la cual Susanita y Mafalda reflexionan sobre la pobreza, checa:

Sudáfrica es algo más que este mundial. Más que ver a Johnny Weissmuller volando de liana en liana por la Selva, o al riquísimo Boy llamando a su monita: “Ungawa, Chita! Anubi!”. Es un país moderno, de gran belleza natural, plenos atardeceres, espectaculares especies animales con un pasado muy rico, once lenguas oficiales (el xhosa y el zulú, entre otras), ocho no oficiales y su música, no lo olvidemos, es madre de la nuestra (me refiero a la música negra) y por lo tanto, parte de nosotros. El que no tiene de inga tiene de mandinga.


En la agitada Sudáfrica de hace unos años, lideraba una minoría blanca a costa de sus propios nativos. El apartheid es algo que debe llenar de vergüenza a muchos y a otros les importará un pepino, pero nunca debería repetirse, en ninguna parte del mundo porque es ofensivo para las personas y rebaja la calidad del ser humano. Resulta increíble que alguna vez este letrero, que prohíbe la entrada a perros en un área exclusiva de blancos, deja abierta la posibilidad de que en otros lugares sí admitan a estos animalitos, pero a los negros no. 


El rostro emblemático de la nueva Sudáfrica es Nelson Mandela , líder del Congreso Nacional Africano, primer presidente democráticamente electo y premio Nobel de la Paz 1993, quien pasó más de 20 años preso en las peores condiciones, hasta que fuera liberado en el año 90.  Él ha sido el principal artífice de
esta Copa del Mundo. "Mandiba" como cariñosamente le llaman sus compatriotas, tiene hoy 92 años y se esperaba su presencia en el estadio Soccer City,(lugar en el cual dió su primer discurso tras ser liberado), sin embargo, la muerte de su biznieta en un accidente , luego de regresar del concierto de inauguración anoche, hizo compresible que esto , finalmente, no se concrete. Y es que la tragedia no le es ajena.


Pero como ya dije, Sudáfrica es mucho más que tristes noticias. Hay mucha belleza que ver allí y mucho por trabajar, también. Yo recuerdo que la Miss World sudafricana siempre era una beldad de ojos azules y pelo rubio, espero que hoy la tendencia haya cambiado, y que se note. Aunque sea en un concurso tonto como ese. Y hablando de tonterías, bueno, la cancioncita de Shakira como ya sabrán, no es de Shakira, sino de un grupo camerunense llamado Golden Sounds, pero sin embargo es mucho más antigua y pertenece al folklor africano ,que con el tiempo ha pasado de boca en boca y tomado diversos significados y se ha enriquecido con las palabras de algunas de sus muchas lenguas . Se dice que es una arenga para los soldados y por allí leo que waka waka significa brilla,brilla, pero realmente es ven, ven. Imagino que mis ancestros de la coló  (tengo de inga y con orgullo, de mandinga, lo presiento) que no nacieron esclavos sino hombres libres,preferirían el primero. Africa brilla y estoy segura que no te será indiferente.

Parque Nacional Krueger
Elefantes en el ocaso (WordPress)


Un pariente de la señora Tigresa del Oriente, el tigre africano.


Vista de la ciudad de Johanesburgo

Ubica a tu familia, jeje. Preciosos niños sudafricanos.
 Las profes de Shakira. Ya quisiera, no? Delegación sudafricana dándole al zapateo. A sacá camote con el pie!

13 may 2010

La fiesta del tulipán



Ya llegó la primavera en Holanda y con Ella el Festival del tulipán, mi flor favorita, la más hermosa. Cada vez que uno piensa en Holanda, piensa en dos cosas: molinos y tulipanes. Olvidemos un poco el tema de Ámsterdam y su famosísima zona rosa, donde las chicas se exhiben casi desnudas en un escaparate, cual maniquí en las vitrinas de Saga. Olvídalo, la belleza que reviste esta famosa ciudad va más allá de esas peculiaridades. Si no, mira esta foto




Estas flores, oriundas de Oriente Medio, fueron introducidas a Europa en la Edad Moderna. Realmente causaron sensación, a tal punto que se llegó a hablar de “tulipomanía”. La gente vendía tierras, empeñaba propiedades y pagaba sumas exorbitantes por un bulbo de tulipán , llegándose a pagar una cifra récord por la variedad “Semper Augustus”, en pleno siglo XVII.
Lo que más me gusta de esta flor es su infinidad de colores. Las hay rojas, anaranjadas, moradas, rosadas, lilas, amarillas; y entre las más hermosas, azules y negras. Y es que Yo siempre creí que los tulipanes negros eran parte del imaginario de Alejandro Dumas , pero no. Resulta que son, más bien, de un color como burdeos pero bien oscuro. De ahí, su nombre. Son famosos los campos de tulipanes de Holanda, o también llamados Blloebollenstreek (impronunciable para mí), ya que este país tiene el 88% de la producción mundial, por lo tanto es el mayor exportador. Dime si nos son bellas.

Yo espero, en un día no muy lejano, si Dios quiere, poder visitar Ámsterdam y hacer la ruta del tulipán. De entrada, me compraría uno de esos zuecos con sus bulbos de tulipán. Valen unos 10 euros. O también, otros que vienen con unos capullos y valen el doble, pero serían mi máximo recuerdo.

Cuando vaya por allí, no dejaré de visitar, (y si tú vas antes que Yo, por favor, te tomas foto y me mandas, ya?) Keukenhof el parque floral más hermoso del mundo, en la pequeña ciudad de Lisse, muy cercano a Amsterdam. Este parque es uno de los 5 destinos más visitados en Europa y fue ideado por un alcalde de Lisse y los agricultores del lugar. No solamente hay tulipanes allí, hay variedades de orquídeas y otras flores ornamentales, pero la estrella acá es, definitivamente la “flor turbante”, como la llamaban los persas. También, encuentras allí el famoso Museo Zwartetulip, donde, obvio, te puedes enterar de la historia del tulipán, conocer sus variedades y deleitarte con su belleza. Estas fotos fueron tomadas por Serantes para Meteored. Simplemente, preciosas.









Nos vemos , Amsterdam!!!